Zidane tiene que darse cuenta de sus limitaciones y de las de sus futbolistas

Sergio Valentín

El fútbol es así. A veces ganas siendo peor que tu rival y otras, mereciendo la victoria, te vas de vacío o con un empate que te sabe a poco aunque llegue en los últimos minutos cuando te suele dejar mejor regusto. Le pasó al Atlético de Madrid con su derrota ante el Levante o su última victoria ante el Villareal o al Barcelona en su empate en casa ante el Cádiz. El Real Madrid debió llevarse tres puntos ante la Real Sociedad pero los 20 minutos en los que estuvo perdido por el cambio de sistema de Zidane fueron suficientes para que volaran dos puntos clave que seguro fueron celebrados por Simeone y Koeman. En años anteriores, ese error de Zidane probablemente no hubiera tenido consecuencias y, por lo tanto, no habría centrado la rueda de prensa y las tertulias posteriores. En esos años gloriosos del Real Madrid, en donde iba más sobrado, Zidane podía permitirse el lujo de reservar jugadores, hacer alineaciones raras, realizar cambios tarde, que daba prácticamente igual. Ahora, no. 

Los tres aspirantes al título (he eliminado al Sevilla) tienen diferentes virtudes y defectos y lo que es más importante, ninguno demuestra una superioridad tan contundente para intuir que van a ser regulares de aquí hasta el final de LaLiga. Es probable que el futuro campeón logre el título final porque haya exhibido sus virtudes y haya podido ocultar más sus defectos. Creo que esa va a ser la clave y en el caso del Real Madrid es evidente cuando es su principal problema: la falta de gol. 0 a 1 ante el Valladolid con un tanto a balón parado, un gol ante la Real Sociedad tras 20 disparos y un gol, a balón parado, ante la Atalanta tras 75 minutos con un futbolista más. Al equipo le cuesta marcar un solo gol. Tener que marcar dos, con remontada incluida, es una losa demasiado grande para el actual Real Madrid y más si no están Benzema y Sergio Ramos, los dos máximos goleadores de la pasada temporada. Los 20 minutos groguis por el gancho de Zidane, para un equipo sin puntería, con Hugo Duro, Vinicius y Rodrygo como delanteros, son mortales y pueden haberle costado LaLiga porque si el Madrid no va sobrado de goles, tampoco de puntos en su casillero.

“Cambié el sistema porque no estaba contento con nuestra presión arriba", argumentó Zidane cuando fue preguntado en rueda de prensa. Es cierto que la Real Sociedad salió con cierto peligro en un par de ocasiones cuando el Madrid apretaba al máximo, pero yo me pregunto: ¿y qué? Los técnicos, que no yo, consideran que la presión alta es de las facetas más complicadas del fútbol y que es casi imposible no fallar en alguna ocasión en todo el partido. Pues imagínense ante la Real Sociedad. Claro que alguna vez no va a salir bien. No sé por qué, de repente, Zidane se volvió más exigente que nunca. Hasta el descanso el Real Madrid había sido superior y el balance, menos en el resultado, era positivo para su equipo: 10 disparos a favor y 2 en contra. Zidane no suele ser intervencionista y justo lo ha sido cuando era innecesario. ¡Si hasta estaba funcionando bien Isco! De aquí al final es tan importante que Zidane sea consciente de sus limitaciones como de las de su plantilla. Ni él es Guardiola ni su plantilla es la del City. 

No voy a ahondar más en este error. Se fueron dos puntos y el propio Zidane lo reconoció. El camino para ganar partidos es el que se vio en la primera mitad porque no marcar gol tras 12 disparos, es algo normal en este equipo. El problema del gol es endémico desde que se marchó Cristiano. El Real Madrid lleva cuatro goles menos que el Atlético de Madrid... ¡y habiendo jugado un partido más! ¡El Atlético de Madrid! ¡De Simeone! Lleva 12 menos que el Barcelona y uno más que la propia Real Sociedad. Si no está Benzema, si no está Sergio Ramos, ¿Quién es el futbolista con más gol de la plantilla? Pues ahí están los datos y ese es el mediocentro defensivo, Casemiro. Triste, pero es así. Pues para los siguientes partidos, habrá que acercarle más al área contraria que a la propia. Al Madrid no le queda otra que jugar al 1-0 o 0-1 y tener paciencia aunque no llegue el gol. Así ganó la pasada Liga. 

Solo hay que fijarse en la segunda mitad y ya habiendo superado esos 20 minutos tras el cambio de sistema. La Real Sociedad se metió atrás como no hace en ninguno de sus partidos. Un equipo acostumbrado a dominar la pelota, se replegó en torno a Remiro y ciertamente, estuvieron cómodos con este guion. Defendieron mal, lo hicieron simplemente por acumulación pero casi les sirve para llevarse la victoria. Ahí sí hay que reconocer que Zidane acertó con los cambios de jugadores. Valverde y Rodrygo atacaron con inteligencia por la derecha y Vinicius con persistencia por la izquierda. 

Leí y escuché que el Real Madrid podría salir líder este fin de semana. Sinceramente a veces pienso que los periodistas no ven ni los partidos. El Madrid tiene lo que tiene y aunque sea duro  admitirlo, ya es bastante que esté peleando por LaLiga y pueda meterse en los cuartos de final de la Champions League. Están yendo al límite porque no están escatimando en esfuerzo. Los jugadores se esfuerzan y compiten pero no les da para mucho más. No ha fichado a nadie, tienen lesiones todas las semanas, hay jugadores clave, como Hazard, que no han aportado nada o casi nada y les falta lo más importante: el gol. Zidane tiene que cruzar los dedos para recuperar a Benzema para el derbi del domingo porque, ¿saben quien es el segundo máximo goleador del Real Madrid en jugada esta temporada? “De rebote". No es broma. Con el rebote de Vinicius, ya son cuatro, uno más que Modric y el propio joven brasileño que tras 100 partidos con el Madrid suma la friolera de 12 tantos. 

 

 

A continuación