Más orgulloso que cuando ganaban Champions League como churros

Sergio Valentín

Llegó un 4 de enero de 2016. ¿5 años tan solo? Pensaba que llevaba más tiempo. Supongo que he escuchado demasiados "saes" en rueda de prensa y bueno, es lógico tener una percepción del tiempo distorsionada porque no es lógico ganar tantos títulos en tan poco tiempo. Son demasiadas emociones, la mayoría, claro, son buenas y hay alguna dolorosa, sobre todo una, cuando se marchó inesperadamente en marzo del 2018 tras ganar otra Champions. La verdad es que te pones a repasar su corta trayectoria y es cierto que Zidane es único. 

Hasta hace unas semanas pensaba que su primera temporada era la más encomiable. ¡Llegó a mitad de curso y acabó ganando la maldita Champions League ante el mismísimo Atlético de Madrid! Sin embargo creo que la que estamos viviendo ahora mismo la supera, aunque no acabe ganando ningún título. Esta alegría es de las que disfrutas de forma especial porque era totalmente inesperada. En 2016 Zidane tenía un once titular y una plantilla muy superior a la actual de la que todos pensamos, hace año y medio, que necesitaba una reconstrucción profunda que no se ha producido. Hace año y medio... No llegó ningún fichaje salvo Odegaard que está jugando en Arsenal. Jovic está probando suerte en Alemania y aunque el fichaje más importante, Hazard, comandé las más de 50 lesiones que han sufrido esta temporada, aunque falte el 75% de la defensa titular, Zidane ha clasificado al Real Madrid a las semifinales de la Champions League y está a un punto del Atlético en LaLiga. Y por cierto, sin Cristiano Ronaldo, un jugador determinante que metía más de 50 goles. Realmente me pongo a pensar y no sé que más le puede pasar esta temporada al Real Madrid para que sea, como digo, la más elogiable de la última década. No se puede sacar más a esta plantilla. No es solo el mero hecho de clasificarte para las semifinales de la Champions League, es el cómo lo han logrado. Sin ni si quiera sufrir. Sí, Courtois tuvo tres intervenciones importantes, pero me parece lo mínimo para cualquier eliminatoria a doble partido y más cuando te enfrentas ante el Liverpool, uno de los equipos más ofensivos de Europa, y con la necesidad de remontar. 

Este año, como me sucede con la sección de baloncesto, me siento más orgulloso que nunca, aunque no ganen nada. Zidane y Pablo Laso tienen, quizá, las peores plantillas desde que son entrenadores, las lesiones se han cebado con ambos, se han marchado jugadores y siguen obrando milagros en lugar de buscar excusas. ¿No tienen a este o al otro? ¿Este tiene mejor plantilla? Da igual. Se reinventan, trabajan más y no se conforman. Pelean, son golpeados y se vuelven a levantar para seguir peleando. Si fuera Florentino Pérez, lo tendría claro: contrato vitalicio para ambos. No creo que haya mejores entrenadores. El Real Madrid va a jugar el mismo día y a la misma hora la ida de las semifinales de la Champions y el tercer partido del playoff de la Euroliga. Pase lo que pase, están ahí compitiendo. Año tras año. 

Le pido disculpas a mi compañero y amigo Dani Blanco, pero le voy a utilizar como ejemplo para defender el aspecto menos valorado de Zidane. Dani todavía defiende que el francés no está entre los entrenadores con más conocimientos tácticos y que era el peor de los cuatro semifinalistas. Yo le contesté con los mismos argumentos que ahora les traslado. ¿Qué se diría de un entrenador que gana los dos partidos ante el Barcelona, a Inter de Milán, Atalanta, victoria y empate ante Liverpool y victoria ante Sevilla? Me parece que voy tan sobrado de argumentos, que no me hace falta ni recordar su inigualable curriculum o las citadas circunstancias de esta temporada. Los mejores clubes tienen a los mejores entrenadores y Zidane los ha ganado a todos. Su mejorable castellano y la prensa vorágine no juegan a su favor, pero yo digo que sabe más de lo que aparenta y que ya dudo de si no sabe explicar las virtudes o debilidades de un sistema o que realmente no quiere hacerlo porque no tiene el don de la palabra. 

También quería hacer una pequeña mención a los futbolistas, algunos de ellos menospreciados por prensa y sus propios aficionados. El Real Madrid está físicamente al límite. No lo digo por los futbolistas lesionados, lo digo por los que no está lesionados. Creo que los que están jugando cada tres días están exhaustos. Conmueve ver cómo, pese a ello, se agarran al césped, corren y se esfuerzan para pasar simplemente una ronda más o ganar una Liga que tenían a diez puntos de distancia y cuando la mayoría tienen sus domicilios llenos de trofeos por todas las habitaciones. No han ganado a Barcelona y Liverpool con la pelota, como les gusta, dominando al rival, les han derrotado defendiendo durante la mayor parte del partido. Han tenido que sudar de lo lindo. Cuando pueden, te aplastan y cuando no les queda gasolina o son inferiores, se ponen el mono de trabajo como el mejor Atlético de Simeone. ¿Qué el Atlético tiene bajas? Ante el Barcelona terminaron Marcelo, Isco, Mariano y Odriozola. Ante el Liverpool entraron el propio Odriozola e Isco por Kroos y Asensio. Son cambios que Zidane no haría nunca si no estuvieran físicamente reventados.

Y por encima del resto, permítanme que hoy destaque a dos futbolistas: Casemiro y Nacho. Pensé que era un error la tarjeta amarilla que vio el brasileño, que se había calentado por las dos faltas que habían sufrido él y Benzema sin que fueran castigadas por el árbitro. Creo que más que un error, fue un acierto. Fue un “cuidado, que nosotros también sabemos dar". Calmó a Milner, que estaba fundamental para la presión del Liverpool, y Casemiro jugó un partido espectacular pese a tener una amarilla. Sin ningún error. Esto está al alcance de los elegidos. Y Nacho, don Nacho Fernández. Creo que ha aguatando muchos años a la sombra, jugando solo cuando el titular fallaba o el entrenador rotaba. Lo hizo porque ama el Real Madrid, pero creo que ha llegado ya su momento, que se lo ha ganado. Ha demostrado durante estos meses que es un líder y que está capacitado para jugar partidos de máximo nivel. Nacho explicó hace unos días que si Sergio Ramos renovaba, él se lo pensaría porque quiere jugar. Yo lo tengo claro: parte del dinero de la renovación de Ramos, para Nacho. Y Luis Enrique, por favor, llévale a la Eurocopa. Me parecería un escándalo que vaya antes Eric García o Iñigo Martínez. Y hablando de centrales, vamos a ver si estos tres partidos no han sido el despertar de Militao

En dos semanas llegarán las semifinales de la Champions League y estará, y no es broma, un club económicamente humilde en los últimos años. Está el PSG con el dinero de Qatar detrás. El Manchester City, con el dinero de Abu Dhabi financiando los fichajes de Pep Guardiola y el Chelsea, con el talonario inagotable de Abramovich que fue sancionado por la UEFA por incumplir el Fair Play Financiero. Y luego está el club humilde, el Real Madrid que pertenece exclusivamente a sus socios. Pues entre los tres rivales del Madrid, en toda la historia, suman 11 semifinales en la Champions. Solo en las últimas 11 temporadas,  el Madrid suma nueve. Muchos no le dan importancia pero es clave para que este club humilde intente competir en los despachos con estos transatlánticos. Por clasificarse a cuartos de final, el Real Madrid ha ingresado algo más de 10 millones de euros. Por disputar las semifinales, algo más de 12 millones. Y más de 20 en derechos de marketing. Veremos qué sucede en semifinales con el iceberg porque si algo ha quedado claro es que el Real Madrid no era el Titanic, es un bloque de hielo durísimo que puede hundir a los más imponente transatlánticos de Rusia, Abu Dhabi o Qatar. 

 

 

 

 

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