Lo bueno y malo de Ancelotti es que sigue siendo Ancelotti

Sergio Valentín

Carlo Ancelotti no ha cambiado nada. Es exactamente el mismo entrenador al que despidieron hace seis años. Conserva, como el vino que tanto le gusta, todas sus propiedades. Es zurdo cerrado porque supera la mano izquierda de Zidane. Si Ancelotti hubiera estado en el RMS Titanic, quizá habría sido el único pasajero que, entre carreras, auxilios y desesperación, hubiera cogido una silla, el puro que ahora se prohíbe fumar y disfrutara del ‘Nearer, my God, to Thee’, la última canción que tocó la orquesta antes de que se hundiera el barco. "Si hay tiempo y botes para todos, tranquilos", hubiera dicho. Carlo Ancelotti es la calma que necesita un transatlántico, con tanto ruido mediático, como es el Real Madrid, el buque más prestigioso del mundo y que tantas personas e instituciones quieren sumergir. Sin embargo, Carlo Ancelotti, como le sucede a cualquier persona con el paso de los años, tiene sus manías. Él no rota. No va con él. "No roto por rotar", dijo este martes ante la enésima pregunta sobre un tema recurrente y que no se ha sacado de la chistera la prensa con tal de hablar algo malo del Real Madrid.

Carlo Ancelotti tiene un privilegio que ni él mismo esperaba. El entrenador italiano llevó el Titanic a la gloria de Lisboa para meses mas tarde, chocarlo contra un Iceberg. Al menos así lo consideró Florentino Pérez cuando decidió prescindir de sus servicios. Pues a pesar de ello, sucedió lo inimaginable y Florentino volvió a llamarle. ¿Qué harías si hundes el Titanic y, aun así, te dan otra oportunidad para capitanearlo? Yo pondría a 75 vigías día y noche, otros 75 focos, y que no se me escapara ningún iceberg. Ancelotti, no. Él repite los mismos patrones. Se va a dormir, pone a su segundo de a bordo al mando, dos vigías y a ver qué sucede. Pues lo normal, si no haces nada para cambiarlo, es que vuelva a pasar lo mismo. Alguien debería hablar con él.

Soy consciente de todo. De que el Real Madrid está jugando cada tres días. Jugó el domingo ante el Sevilla, el miércoles ante el Athletic de Bilbao, el sábado ante la Real Sociedad, el próximo martes ante el Inter de Milán... soy consciente de que la plantilla hubiera necesitado fichaje en lugar de Marcelo, Vallejo, Isco, Ceballos, Bale o Jovic, futbolistas que no estarán la próxima temporada. También soy consciente de que el Atheltic de Bilbao tuvo dos días más de descanso para afrontar el partido. Y como soy consciente de todo, valoro en su justa medida el merito que tiene ganar siete partidos consecutivos, ser líder en Champions, ser líder en Liga, con siete puntos de ventaja, y que de vez en cuando hagan partidos muy atractivos de ver. Pero hay algo que no me cuadra, y es que con todo esto que he citado, con el calendario criminal que hay, Ancelotti se limite aun más su propia plantilla. Va a reventar a los jugadores y si no pasa así en el futuro, es lógico que los que juegan siempre estén más cansados que sus rivales. Marcelino García Toral nunca hubiera puesto el mismo once titular en tres partidos en siete días. Perdón porque para ser justos, Ancelotti hizo un cambio: puso a Lucas Vázquez en lugar de Carvajal.

Benzema no va a poder jugar todos los partidos. Vinicius no va a poder jugar todos los partidos. Y si consiguen no lesionarse en toda la temporada, no van a poder mantener su máximo nivel si juegan todos los minutos. Es más, creo que Vinicius no ha tenido la misma explosividad en los últimos partidos. Kroos, Modric, que tiene ya su edad, y Casemiro, igual. Quieras o no, vas a tener que tirar de otros futbolistas. Hazard no está bien, pero no es cojo. Tienes que intentar que pueda aportar algo. Aunque sea unos minutos y ante determinados equipos de menor nival. Mariano ya demostró su valía ante el Elche. ¿No puede jugar nunca más? Lo mismo con Jovic. Fede Valverde y Camavinga pueden dar algo de respiro a los tres tenores y mas viendo el pobre nivel de Casemiro.

Los tres puntos ante el Sevilla me pareció un premio excesivo. Los tres ante el Athletic de Bilbao, es ya casi un milagro futbolístico. Veremos si la flor de Ancelotti es eterna, yo intuyo que si se mantiene esta línea, lo normal es que se acaben los pétalos más pronto que tarde, que los rivales enchufen alguna de las diez ocasiones que tienen y que algún día Courtois, el mejor portero del mundo, no pueda parar todas. E insisto, soy el primero que recalca lo extremadamente competitivos que son los jugadores del Real Madrid y el mérito que tiene cada victoria. Numéricamente, no hay ningún pero. El Real Madrid, en las primeras quince jornadas, suma 36 puntos. Salvo en la 16/17, donde llevaba 37 puntos, es la mejor marca de los últimos 8 años. El Athletic de Bilbao llevaba siete partidos sin perder y es el equipo menos goleado. Todo tiene mucho merito, pero Ancelotti tiene que aprovechar que la ola es buena para darse cuenta de que si sigue así, quizá se encuentre con un Iceberg. En su anterior etapa ya le pasó en sus dos años en los que fue tercero y segundo en Liga (hasta que le despidieron) cuando iba en cabeza y sobrado en los primeros meses de competición.

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