El mago Simeone vuelve a perder el duelo con el florista Zidane

Sergio Valentín

Según el diario L'Équipe, Diego Pablo Simeone es el entrenador que más cobra del mundo con un sueldo bruto anual de 43, 2 millones de euros. Un buen contrato que ha logrado al llevar casi una década en el mismo banquillo y a pesar de no haber ganado ninguna Champions League y una sola Liga. No me quiero imaginar lo que cobraría si lo consigue. Pues resulta que el técnico que ha ganado, entre otros títulos, tres Champions League consecutivas o un doblete de Liga y Champions, cobra 16,8 millones de euros brutos. ¡Hay una diferencia de más de 26 millones cada temporada! No me quiero imaginar lo que cobraría Zidane sin semejante éxito.

Los contrastes entre estos dos excelentes entrenadores no se quedan en su nómina. Resulta que Simeone, incuestionable entre sus feligreses a riesgo de ser señalado por el resto, es un técnico extraordinario. Tanto que sin él, el Atlético iría sin rumbo por el desierto. ¿Cómo lo saben? No lo sé. Afirman que no vienen del futuro pero que saben que sería así. Pues resulta que a Zidane, pese a ganar más títulos, pedir menos dinero al club, sí se le puede y debe cuestionar. Si lo hace Florentino Pérez, ¿cómo no lo va a hacer un aficionado? Hace un año era José Mourinho. Este, después de ganar LaLiga hace unos meses, es Mauricio Pochettino que no sé cuántos títulos ha ganado, pero seguro que menos que Zidane.

Hay más diferencias entre uno y otro. Resulta que Zidane consigue todos estos títulos para las vitrinas del Real Madrid a pesar de Zidane. He leído durante todos estos años que el entrenador más laureado se equivoca mucho. Que si no acierta con las alineaciones que no entiende nadie, ni sus propios futbolistas que, irónicamente, están siempre a muerte con él, que si tampoco hace una buena lectura de los partidos o que reacciona tarde y mal. Pero la cosa no se queda ahí. Al parecer cuando todo esto sucede y aun así su equipo gana, es porque tiene una flor en el culo e incluso, según determinado partido y rival, le crece hasta un jardín. No entiendo por qué Florentino Pérez no le quita y pone a otro entrenador que sí haga las cosas bien. Y en el otro lado del charco está el incuestionable Simeone, que es algo así como Harry Potter, el entrenador más grande y poderoso de todos. Y es que Diego no tiene ni flor, ni jardín ni nada parecido. Alguien como él no ha conseguido sus resultados por fruto del azar. Ya sea con fichajes de escaso valor o con otros de 120 millones, Simeone obtiene siempre resultados superiores a los que haría cualquier otro entrenador en su lugar. ¿Se equivoca? Pues sí, hombre, pero son tan pocas veces sin importancia, que no pasa nada. Un segundo, que viene un aficionado del Atlético de Madrid. “¿Qué dices? ¿El Qarabag?¿La Cultural Leonesa? ¿Las finales de Champions League?”.  Por favor, este señor  que dice ser del Atlético de Madrid claramente no es del Atlético de Madrid. Eso o no tiene ni idea de fútbol.

Simeone no se equivoca y Zidane sí. Por eso la última victoria del Atlético de Madrid ante Zidane pertenece a la temporada 2016-17 en una eliminatoria de Champions League en la que el Real Madrid había ganado 3-0 en la ida. Este sábado Simeone volvió a equivocarse ante el Real Madrid. Falló en el planteamiento inicial, hizo los cambios tarde y su equipo no compitió. Fue inferior en todas las facetas, incluyendo la famosa e innegociable intensidad que siempre está asociada a su equipo desde el primer día que llegó al Atlético de Madrid. Son un equipo ultra competitivo pero no siempre lo son.

Más allá de plasmar esta injusta comparativa que vive Zidane respecto a Simeone, permítanme que les deje tres comentarios del derbi desde la perspectiva madridista:

El primero, para demostrar que Zidane, sin llegar a ser Harry Potter o Ron Weasley (es otro mago, amigo de Harry) también tiene algún truco en la manga. Ayer se inventó una nueva posición para Kroos y Modric, creando una nueva salida de la pelota ante el 3-5-2 con el que venía jugando el Atlético de Madrid. Y luego tendré que seguir escuchando que Zidane no estudia a los rivales…  Los dos mediocentros dieron una exhibición de cómo pueden dominar un partido con la pelota. Hacen cosas excepcionales de manera natural. Y ya no es solo lo que hacen con la pelota, es lo que hacen sin ella, la cantidad de ayudas y coberturas que suelen escasear en jugadores tan virtuosos.

El segundo, para ponderar a Lucas Vázquez. Ha firmado una semana fantástica pero lo ha hecho en una semana clave y cuando, otra vez más, hace unas semanas nadie le tenía en cuenta en las quinielas. Ha estado perfecto a nivel táctico y disciplinar, algo esperado, pero también ha estado especialmente inspirado.

Y el tercero, que no extraigo ninguna conclusión nueva con el Real Madrid. Despeja dudas, ha ganado partidos necesarios para pelear por los títulos, recoge moral que es necesario pero ya sabía que en estas tres finales el equipo iba a competir y ahí está escrito. También sabía que con un once reconocible, sin tantas rotaciones, serían mejores en todas las facetas. Dominan más, no corren tanto hacia atrás, Courtois tiene menos trabajo, pueden presionan más arriba… El reto es el mismo: Zidane tiene que conseguir esto haciendo alguna rotación, algo necesario por el calendario, y que lo hagan además  en partidos de menos importancia.

A continuación