La incoherente Carmena

Sergio Brabezo

Manuela Carmena prometió cambiar Madrid. La exjuez aseguraba que iba a devolver la ciudad a su gente, a poner el Gobierno local al servicio de los madrileños y a dignificar las instituciones. Grandes palabras, bonitos mensajes, pero hoy se traducen en incoherencias entre lo proclamado y lo realmente hecho. Estas son las cinco grandes contradicciones de Carmena; pero, créanme, estimados lectores: hay muchos más casos.

1. Impago de la deuda

Según Ahora Madrid, amortizar deuda anticipadamente es vergonzoso, ya que hay otras obligaciones que cubrir antes que pagar a los bancos. Hoy Carmena se tira piedras sobre su propio tejado porque el partido morado es la mejor cosa que le ha pasado al sector bancario, ya que el actual equipo de gobierno ha amortizado más de 2.000 millones de euros, y gran parte de ese importe ha sido anticipado. Reconozco que este podría ser el gran logro de Ahora Madrid, pagar la deuda. Lo más curioso de todo es que los podemitas sacan pecho en los medios de comunicación de lo de amortizar deuda, acción que antes recriminaban a los demás. En conclusión, Carmena es la mejor amiga de los bancos a costa de tener las calles sucias.

2. Inversión en los distritos periféricos

Ahora Madrid llegó al Gobierno prometiendo que los distritos periféricos tendrían los cuidados, la atención y el mimo de la alcaldesa. Según los de Carmena, los Gobiernos anteriores nunca prestaron la atención necesaria a los que viven fuera del centro de la capital. Sin embargo, todas las medidas que los morados han puesto en marcha han sido en el distrito Centro. No solamente eso, sino que han olvidado profundamente distritos como el de Villaverde, que solo recibió un 18% de las inversiones comprometidas en el 2017. En definitiva, a Ahora Madrid no le importan los distritos exteriores porque no lucen tanto como puede hacerlo Gran Vía.

3. Participación ciudadana

Ahora Madrid quiso impulsar la participación ciudadana. Uno de sus lemas hablaba de acercar las instituciones a la gente, y eso intentó. Empezaron fuertes con una web innovadora, gran bombo mediático para animar a los ciudadanos a participar, todo indicaba que ese proyecto iba a ser un éxito. Sin embargo, rápidamente comprobamos que fue un nuevo bluf. El mejor ejemplo de bluf participativo se dio en Plaza de España: los madrileños fueron llamados votar para decidir el mejor proyecto de reforma, pero el ganador no gustó al equipo de gobierno, que decidió otro que le parecía más conveniente. Es decir, Ahora Madrid quiere que opines siempre y cuando digas lo que ellos quieren escuchar.

4. Contaminación

Acabar con la contaminación es uno de los grandes caballos de batalla de cualquier Gobierno local. Sin embargo, Ahora Madrid ha incumplido los niveles de contaminación máximos exigidos por la Unión Europea todos y cada uno de los años. A pesar de las políticas restrictivas contra el vehículo privado, Carmena ha fracasado en su intento. Quizá su fallo es quererse parecer a Copenhague, como dicen los concejales de movilidad de Ahora Madrid, ya que en la ciudad danesa se utiliza más el vehículo privado que en Madrid. Una verdadera pena que tengamos un Gobierno que no apuesta por el coche eléctrico, ya que solo hay cinco puntos de recarga rápida en todo Madrid, mientras aumenta la contaminación. La realidad es que en Madrid aumenta el tráfico, aumenta la contaminación y los madrileños llegan tarde a todos lados.

5. Corrupción

Ahora Madrid no ha finalizado los cuatro años de mandato pero ya tiene cuatro imputados. Aquellos que prometían tener las manos limpias, que jamás iban utilizar las instituciones para su uso personal, rompieron su compromiso nada más llegar al poder. Destacan dos casos: los de Sánchez Mato y Celia Mayer. Se les investiga por prevaricación, malversación de fondos y delito societario. Mato y Mayer contrataron la asesoría legal de dos despachos para que hicieran dos informes ad hoc, por 20.000 euros cada uno, cuando estos informes no eran necesarios, ya que la asesoría legal del Ayuntamiento de Madrid se pronunció en dos ocasiones. Vamos, que esos dos concejales no tuvieron la respuesta que ellos querían en los servicios jurídicos municipales y se fueron a pedirla a otro sitio para que les dieran la razón. Los informes jurídicos que utilizaron fueron para querellarse contra los organizadores del Open de Tenis, que ahora se plantean marcharse de la capital. Disparar con pólvora del rey parece muy fácil, porque no es tu dinero. Como resultado, tenemos políticos manchados y podemos perder uno de los eventos deportivos más importantes de Madrid.

El Gobierno que se proclamaba "de la gente" está llegando con la lengua fuera al final de su mandato, ya que no ha conseguido ninguna mejora sustancial para la ciudad, tiene protestas vecinales fuertes y problemas serios con su policía. Además, el diálogo y las buenas palabras los han abandonado para instalarse en el ordeno y mando. Ahora Madrid, con Manuela Carmena a la cabeza, ha pasado de ser el Gobierno de la gente al de la sonrisa torcida.


Sergio Brabezo, concejal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Madrid.

A continuación