La izquierda intenta dar un 'golpe de estado' en Madrid para impedir que la gente vote

Pilar Díez

Así entiende la izquierda la democracia. Ellos pueden presentar mociones de censura donde quieran y cuando quieran para derrocar gobiernos del PP, pero el PP no puede convocar elecciones para evitar las mociones de censura que no cuentan con el apoyo de los ciudadanos.

Es lo que han hecho hoy los grupos parlamentarios del PSOE y Más Madrid, el partidito de Errejón, que han registrado sendas mociones de censura contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (PP), tras el anuncio de convocatoria de elecciones anticipadas en la región, donde gobierna en coalición con Cs.

Según la izquierda, las elecciones no son la forma más democrática para que los ciudadanos decidan qué gobierno quieren, pero las mociones de censura negociadas en despachos entre políticos, al margen de lo que han votado los ciudadanos, sí lo son.

El PSOE ha registrado una moción de censura en la Asamblea con Ángel Gabilondo como candidato, mientras que la candidata de Más Madrid a la Presidencia en la moción es Mónica García. Ambas formaciones reconocen que intentan impedir que se celebren elecciones en Madrid, como ha admitido el propio Gabilondo. Impedir unas elecciones, así de claro. Una especie de golpe institucional en la Asamblea de Madrid.

Fuentes de Más Madrid han indicado a Efe que la iniciativa se ha presentado a las 13:00 horas en el Parlamento madrileño, por lo que no tendría validez, ya que Ayuso ha firmado el decreto de disolución de la Cámara regional a las 12:00 horas, según han informado desde el Parlamento madrileño.

Ambas formaciones intentan envolver a la comunidad en un lío jurídico y deslegitimar una convocatoria electoral, después de la moción de censura en Murcia, que ha podido tener lugar por la traición de Ciudadanos.

Enrabietados por la rápida reacción de la presidenta de Madrid, que ha querido frenar este fraude devolviendo la voz a los madrileños, la izquierda se afana en tensionar la política hasta límites insospechados. Por lo visto, la izquierda no tiene límites a la hora de impedir que gobierne la derecha, ni siquiera dar un golpe de mano para que no haya elecciones.

Una vez convocados los comicios, no sería posible registrar una moción de censura en la Asamblea de Madrid, puesto que se firma el decreto de disolución de la Cámara regional y no tendrían ninguna validez, según el Estatuto de Autonomía.

A la inversa sucedería algo similar, ya que de haberse registrado antes las mociones de censura que la convocatoria electoral, tampoco sería posible adelantar la cita con las urnas.

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