La apoteosis social

Percival Manglano

La resolución de Podemos sobre la reestructuración de la deuda española incluye una frase significativa: "Hay que llevar a cabo una auditoría de la deuda desarrollada por expertos independientes bajo control social efectivo". A los autores de la resolución parece no resultarles contradictorio afirmar que los expertos sean, al mismo tiempo, independientes y sujetos a control. Es evidente para todos menos para ellos que el "control social efectivo" de los expertos imposibilita que ejerzan su labor de manera independiente.

O quizá los autores sí lo saben, pero han intentado disimular el control de los expertos posando sobre él un velo social; como si un control social fuese menos control. Al hacerlo, eso sí, evidencian la esencia política del eufemismo social. Su lógica manipuladora es la misma que usa Ada Colau cuando habla de una mayoría social y que me llevó a escribir el "Glosario progre". Aquí va una segunda parte del glosario dedicada al uso y abuso progre del adjetivo social:

  • Control social: control político de unas personas a las que se define en público como "independientes".
  • Justicia social: método de distribución de recompensas y castigos en función de la afinidad política de los ciudadanos.
  • Revolución social: asalto y conquista del poder. Éste no debe ser abandonado nunca, para no poner en peligro las conquistas sociales de dicha Revolución.
  • Concienciación social: propaganda política dirigida a asegurar la revolución social. Suele estar basada en la idea de que el malestar de la enorme mayoría es producto de la maldad y de la explotación de unos pocos.
  • Mayoría social: minoría que debe imponerse a una mayoría antisocial, es decir, ilegítima, es decir, de derecha.
  • Clase social: grupo equivalente a la casta hindú. El comportamiento, el pensamiento, el valor y el trato dado y recibido por las personas están determinados por su nacimiento o actividad. Se exceptúa al coescritor del Manifiesto comunista F. Engels, quien, si bien fue un empresario –miembro, pues, de la clase social explotadora–, fue fundador del pensamiento progre y mecenas de Marx.
  • Líder social: político al que no vota casi nadie pero cuyos ideales son de un buenismo y de una generosidad con el dinero ajeno fuera de lo común.
  • Derecho social: justificación para que unos paguen los gastos de otros. Suele apelar a las desigualdades sociales, evidencia de que esos unos (también llamados "ricos", aunque suelen ser simplemente los demás) tienen los fondos requeridos.
  • Renta social: sueldo que debe recibir toda persona por el mero de hecho de serlo. Preguntar de dónde saldrá el dinero para financiarla es evidencia de una peligrosa tendencia neoliberal.
  • Demanda social: exigencia de mayor gasto público a favor de un colectivo organizado y comprometido.
  • Organización social: grupo de personas jerarquizadas que exige al Estado que financie las prioridades políticas que ellas definen.
  • Sensibilidad social: predisposición a participar en las manifestaciones de las organizaciones sociales.
  • Recorte social: ahorro en el gasto público generado por un Gobierno de derecha. En caso de que lo haga un Gobierno progre se denomina "esfuerzo colectivo equitativo".
  • Crispación social: malestar producido por las críticas de quienes no son progres. No confundir con la esperanza por un mundo mejor que genera la denuncia social.
  • Bienestar social: efecto automático en la ciudadanía del Gobierno progre.
  • Alternativa social: opción autorizada. Las demás alternativas no son opciones sino individualismos antisociales.
  • Debate social: discusión en la que se imponen las tesis progres. Refuerza los consensos sociales, ideales cuya superioridad moral exige su inmediata aplicación más allá de su coste.
  • Banca social: nombre actualizado de las cajas de ahorro. Su prioridad es la obra social –financiación de las organizaciones sociales– y el aumento del crédito.
  • Paz social: método de financiación de los sindicatos. Se basa en la amenaza de la violencia. Sirve, también, para el enriquecimiento ilícito de ciertos líderes sindicales.
  • Agente social: representante sindical o de la patronal. Puede, incluso, llegar a ser un trabajador o un empresario. Sus importantes responsabilidades en la negociación de las condiciones laborales les acreditan para gestionar ingentes cantidades de dinero público.
  • Movilidad social: nivelación por abajo. Toda persona que destaque en algo deberá modificar su comportamiento para adaptarse al progreso de los más rezagados y evitar así un comportamiento antisocial.
  • Centro de Estudios Políticos y Sociales (CEPS): fundación con la que conseguir 3,7 millones de euros del Gobierno de Venezuela. Mencionar este hecho será motivo de querella ante los tribunales y de petición de 100.000 euros, si bien el olvido de los poderes necesarios para tramitar la querella acabará costando 1.500 euros (que pagan los demás).

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