Carmena, la juez que ignoraba las leyes

Percival Manglano

Manuela Carmena repitió hasta la saciedad que no participaría en la campaña electoral previa a las elecciones generales del 26-J. Lo dijo, por ejemplo, durante el Día de la Comunidad de Madrid, celebrado el pasado mes de mayo. Argumentó entonces que no lo haría porque es "la alcaldesa de todos los madrileños".

Por si no hubiese ya suficientes evidencias de que la alcaldesa de Madrid es una mentirosa compulsiva, la Junta Electoral Provincial de Madrid acaba de darnos una más. No han sido ni uno, ni dos, ni tres, sino ¡cuatro! los anuncios de campaña que la Junta se ha visto obligada a anular, previa denuncia del Partido Popular, por vulnerar la Ley Electoral. Carmena dijo que no haría campaña electoral y la Junta Electoral le anula cuatro anuncios precisamente por hacer campaña electoral cuando la Ley Electoral le impide hacerlo. Vaya.

De los cuatro anuncios, el de la rebaja selectiva del IBI es seguramente el más caciquil de todos. Sirve como ejemplo definitivo de hasta qué punto Carmena miente al decir que es la alcaldesa de todos los madrileños. El Consistorio anunció el lunes que bajaría el IBI a 22 barrios madrileños. En Madrid hay 128 barrios. En consecuencia, los 106 barrios restantes serían discriminados por la alcaldesa y privados de los beneficios de esta rebaja fiscal. En un cúmulo de casualidades, sin duda, los 22 barrios a los que se les bajaría el IBI son aquellos en los que Podemos obtiene sus mejores resultados electorales. Prometieron nueva política y trajeron caciquismo decimonónico.

Que Carmena desconozca la Ley Electoral habiendo ejercido como juez durante 30 años debería sorprender, en particular cuando se recuerda el hecho de que las Juntas Electorales están compuestas, mayoritariamente, por jueces. Pero no es la primera vez –ni, seguramente, será la última– en que la juez Carmena demuestra ignorar las leyes. Veamos otro llamativo ejemplo.

En el Pleno del pasado mes de mayo, Carmena debió aclarar el misterio que rodea su pago del tercio de un chalé. En efecto, en 2003 Carmena acordó pagar 180.000 euros por el tercio del chalé de Cristina Almeida contiguo al suyo. De esos 180.000 euros, pagó 120.000 en metálico. Así lo acreditan la escritura y los certificados bancarios relativos a la compraventa. Carmena, sin embargo, en vez de aclarar nada, sacó su chequera en el Pleno.

Además de una irrelevante anotación a bolígrafo en la matriz de la chequera, Carmena usó otro argumento para intentar demostrar que pagó los 120.000 euros con dos cheques (el vídeo de su intervención puede verse aquí). Dijo que, tras consultar con un notario amigo, ahora sabía que

el artículo 34.2 de la Ley 10/2010, de 28 de abril, se dicen (sic) que se considera efectivo y metálico el papel moneda, la moneda metálica y los cheques bancarios al portador. Señores, los cheques bancarios al portador son moneda efectiva, con lo cual el notario dijo lo que tenía que decir.

Con esto Carmena intentaba justificar que en la escritura de la compraventa del chalé aparece que dos pagos de 60.000 euros cada uno fueron "en metálico." Afirma Carmena, apoyándose en dicha ley, que "metálico" incluye también el pago con cheque.

Dejemos de lado el hecho de que en 2009, cuando Carmena elevó a escritura pública la compraventa del tercio del chalé, la ley que ella cita no estaba en vigor, puesto que ésta es de 2010. Veamos qué dice la Ley de Prevención del Blanqueo de Capitales en su artículo 34.2:

2. A los efectos de esta Ley se entenderá por medios de pago:

a) El papel moneda y la moneda metálica, nacionales o extranjeros.

b) Los cheques bancarios al portador denominados en cualquier moneda.

c) Cualquier otro medio físico, incluidos los electrónicos, concebido para ser utilizado como medio de pago al portador.

¿Qué quiere decir esto? Que, contrariamente a lo que dijo Carmena, el artículo 34.2 citado define lo que es un medio de pago y no lo que es un pago en metálico. Un medio de pago es el instrumento que se puede usar para adquirir un bien o servicio. Esto es lo que define el artículo. En ningún caso establece que los cheques sean equiparables al metálico como dijo Carmena.

Más aún, al diferenciar los apartados a y b arriba citados el papel moneda de los cheques bancarios, el artículo viene a decir exactamente lo contrario de lo anunciado por Carmena. Es precisamente porque el papel moneda no es siempre equiparable a los cheques bancarios por lo que están citados en puntos distintos de la ley. Carmena se agarra a un clavo ardiendo para no tener que admitir que pagó los 120.000 euros con billetes y para no tener que explicar su procedencia.

Carmena, en resumen, cita una ley para intentar justificarse y resulta que la ley, de un lado, ni siquiera estaba en vigor en el momento relevante y, del otro, en absoluto dice lo que ella pretende que dice. Esto sería reprobable para cualquier responsable político. Pero en el caso de una persona que ha sido juez, uno ya se pregunta si se trata de un caso, no de ignorancia, sino de mala fe.

¿Es este el modelo de juez ayuno de la ley que tenía Monedero en la cabeza cuando anunció que "muchos jueces van en las listas de Unidos Podemos para encarcelar a los sinvergüenzas del PP"?

Percival Manglano, concejal del PP en el Ayuntamiento de Madrid.

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