Los Juanma y la investigación de lo ocurrido en 30 años de Canal Sur

Pedro de Tena

Joaquín Sabina se vistió de pirata para perpetrar su pregón del Carnaval de Cádiz 2019 y está bien porque era la hora de la broma y la represión de la seriedad. Pero no hace ni maldita la gracia uno de los mayores actos de piratería política ocurrido en Andalucía, junto con la FAFFE y a agencia IDEA, como fue, ha sido y es el abordaje de la Radio Televisión Andaluza, conocída popularmente como Canal Sur, radio, televisión y otros entes. En Libertad Digital llevamos cinco días contando sus pormenores. Por resumir, el PSOE y un grupo de afines al régimen metieron al personal a dedo que les ha dado la gana, organizaron una red de productoras con dinero público en bastantes casos y, en otros, ligadas a sus propios directivos, para controlar la oferta de programas y su línea ideológica y han consumado el ejercicio sectario y felón de un canal que debió ser de todos y que sólo ha sido "La suya" durante 30 años. ¿Se atreverán los Juanma, Moreno y Marín, a impulsar la investigación política en el Parlamento andaluz de lo que ha ocurrido en este organismo público?

Naturalmente, muchos de los comportamientos observados y denunciados, aunque presenten indicios de criminalidad, habrán prescrito porque hace demasiados años ya de algunas cosas. Pero no puede, ni debe prescribir, la consideración moral y política de lo que en una democracia regida por la Constitución de 1978 ha sido un acto de filibusterismo de un grupo de corsarios que se apropió por la cara, y con enriquecimiento personal en muchos casos, de un ente público que tenía como fin informar y elevar la cultura andaluza con corrección, calidad y neutralidad política. Por poner un solo ejemplo de algo sobre lo que informaremos ampliamente hoy, en 2006 se hicieron fijos a 306 trabajadores de la RTVA sin mediar pruebas de acceso ni otros requisitos por lo que no dieron oportunidad a los que se preparan para trabajar en el sector audiovisual podrían prosperar dentro. Actualmente, hay alrededor de 250 trabajadores temporales, o contratados por obra y servicio, que están pretendiendo lo mismo: asegurarse la estabilidad laboral condenando al paro o la imposibilidad de mejorar a quienes tienen el mismo derecho a ello.

Dado que la plantilla ronda los 1.450 trabajadores, estamos hablando de que una tercera parte ha entrado de manera no regular ni reglada en la plantilla de Canal Sur, a lo que hay que añadir todos lo que entraron a dedo desde 1987, momento en que se puso en marcha el Ente. La pregunta es: ¿Quiénes de los que forman parte de la plantilla lo fueron por oposiciones públicas y publicadas? Si a ello unimos los millones destinados a las productoras "pata negra", los dineros de los "pluseados" que casi doblan su sueldo oficial, la endogamia y el nepotismo escandalosos en su interior, el que haya un subdirector en funciones de director desde 2013 sin elección, el hecho de la cúpula directiva cobre más que los consejeros de la Junta y el propio presidente (12.000 euro anuales más en bastantes casos) y la información sectariamente cocinada, ¿no hay motivos para una investigación? Naturalmente que los hay y que debería llevarse a cabo para proceder, inmediatamente después, a una reforma en profundidad que devuelva al público andaluz lo que es suyo. Hasta los socialistas decentes, que los hay, deberían apoyarla.

El problema es que los Juanma no se atreverán. Moreno fue él mismo puesto a dedo y hereda la mochila de los manejos del PP en la RTVE y otras televisiones autonómicas. Marín fue socio de Susana Díaz hasta antes de ayer y tapa lo que convenga, como ya se ha visto. Podemos, que lo sabe y que actúa como casta, mira para otro lado. IU, en su día, denunciante del tinglado, piratea su propia historia. El PSOE sabe que ninguno tiene lo que hay que tener para cumplir con su deber público y Vox, el más osado, no puede hacer cosa útil por ahora.

O sea, el PSOE y su engranaje perverso seguirán mandando porque precisamente para eso diseñó antidemocrática y sectariamente Canal Sur: para que nadie, ni quiera en caso de perder las elecciones, pudiera jamás controlar la cadena que nunca fue La Nuestra sino La Suya.

Dice uno de los Juanma, Marín, que el problema de España es que el PSOE está representado por Pedro Sánchez. No, señor. El problema es un PSOE que considera que la democracia política es algo "formal" y susceptible de trampeo y que el dinero público no es del público sino del PSOE y sus afines. En eso concuerdan Pedro Sánchez, Susana Díaz y muchos, demasiados, otros. Eso se juega el 28 de abril y el 26 de mayo.

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