El libro de Cayetana, el "marinazo" y el 16 Congreso del PP andaluz

Pedro de Tena

No estaba invitado al 16 Congreso del PP andaluz, pero se ha colado como un intruso por haberse puesto a la venta días antes del comienzo, hoy mismo, del cónclave regional, el primero que tiene lugar con el partido presidiendo la Junta de Andalucía. Es como otra filtración, diferente a la de Juan Marín, pero viene a corroborar algunas de las explicaciones que se dan al "marinazo".

Sabido es que precisamente esta misma semana estalló el escándalo de las grabaciones en las que Marín afirma que aprobar presupuestos en año electoral, sobre todo si de él se esperan recortes, es una estupidez. Por ello, podía simularse una negociación, pero con el fin de no aprobarlos porque no interesa. Y añadió, y esta es el arma donada al PSOE, que se trataba de encajonar a los socialistas para impedirles recuperarse.

Tras el desconcierto inicial, Marín tiró una granada de mano a distancia sobre Génova, acusando a Teodoro García Egea y a Fran Hervías, El Lobo, (Pablo Casado queda como el Rey en Las Meninas), denunciando que quieren eliminar a Ciudadanos del panorama político nacional.

No dijo más, pero se sabía que entre la dirección popular y la andaluza había problemas. Ya las hubo en Granada, y especialmente en Sevilla, donde las puñaladas fueron de Guardia Civil. Ahora se ha sospechado que la publicidad de las grabaciones se debe al interés político del dúo Casado-Teodoro en impedir que el dúo Moreno-Bendodo obtenga demasiado poder en el PP nacional, del que es una suculenta parte por razones demográficas y de afiliación.

Y ahí entra el libro de Cayetana porque apuntala la sospecha acerca de la relación entre Pablo Casado y Juan Manuel Moreno. Sobre Arenas y Bendodo, ni una palabra.

cayetana-alvarez-de-toledo-esradio-161121--3-2.jpgÁlvarez de Toledo: "Que el PP se dedique a destruir lo que nos ha devuelto la ilusión es una locura"

"Quizá esto último (la proyección de Cayetana) tampoco gustara a los barones del PP. «Barones», otra categoría forzada. Cada líder territorial es un híbrido único, un producto de sus principios, ideas, afinidades e intereses. Me refiero a los barones blandos: el gallego Alberto Núñez Feijóo, el vasco Alfonso Alonso, el castellanoleonés Alfonso Fernández Mañueco y el andaluz Juan Manuel Moreno. Estos cuatro dirigentes emprendieron una campaña interna y mediática para evitar que Casado me nombrara portavoz del Grupo Parlamentario del PP en el Congreso. En parte por animadversión heredada: Alonso, Mañueco y Moreno eran afines a Sáenz de Santamaría. En parte, supongo, por discrepancias objetivas. Pero, sobre todo, como un pulso al propio Casado, al que veían tierno, dubitativo y débil. Y con razón." (Pág. 72 de la edición digital)

"En Andalucía, los recelos de Génova hacia Juanma Moreno, por sorayista, pero, sobre todo, por barón con proyección, provocaron desgarros internos y públicos en varias provincias, incluida Sevilla." (Pág. 269).

"Si Vox era «el Podemos de derechas», es decir lo peor, como repetía Teodoro y elaboraba el discurso de Pablo, ¿qué hacíamos gobernando con sus votos en Andalucía, Murcia, Castilla y León, y Madrid, comunidad y capital?" (Pág. 285)

En este texto Álvarez de Toledo enmienda su inicial hostilidad visceral hacia Vox y reconoce que un buen barón centrista, barón "dandy", debe gobernar con los votos de Vox.

Poco más hay pero lo que hay no es poco como indicio inquietante. Algo sobre las diferencias de Cayetana y los barones blandos sobre el respeto a la libertad de expresión de los periodistas, que no de los políticos que ella reclama para sí, y algunas precisiones, nunca dichas, sobre la relación involutiva entre la CEDA y el PP. Pero esa es otra historia.

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