Si Franco levantara la cabeza

Pablo Planas

Si Franco levantara la cabeza, vería que han colocado una estatua suya a caballo delante de lo que era el Mercado de Frutas y Hortalizas del Borne de Barcelona. Una estatua suya pero sin cabeza, lo cual, desconfiado como era, seguro que no le parecería nada bien. ¿Dónde se ha visto un generalísimo decapitado? Y, además, montado en un jamelgo. Así es imposible levantar cabeza. Una burla, creería sin duda.

"Si Franco levantara la cabeza..." llegó a ser una coletilla en los primeros y vacilantes pasos de la Transición. La pronunciaban las viejecitas del búnker cuando veían los quioscos inundados de pornografía o se la echaban en cara los camisas viejas a los chaquetas nuevas. Con el paso de los años dejó de tener sentido. Hasta que llegó el nieto del capitán Rodríguez Lozano con la delirante idea de que la Guerra Civil debía tener partido de vuelta o revancha. El exjuez Garzón pidió incluso la partida de defunción del dictador por si lo podía juzgar in absentia.

Pues Franco está otra vez de rabiosa actualidad. Artur Mas lo invoca como principio fundamental de la democracia en España y de su administración de justicia. "La sombra de Franco es muy alargada", sostiene el expresidente de la Generalidad. El titular de Mas se produjo en el desfile nocturno de antorchas de cada 15 de octubre en Montjuich, donde hace 76 años fue fusilado Lluís Companys. Puigdemont, el sucesor, abundó en que las leyes que condenaron al denominado presidente mártir no eran justas y, como si estuvieran vigentes, añadió: "Las desobedeceremos y combatiremos siempre".

El Ejecutivo autonómico prepara, además, una ambiciosa operación para invalidar los juicios sumarísimos del franquismo, lo cual es una emergencia social del nivel del desempleo, la malnutrición infantil, el deterioro de la sanidad pública o los desahucios. El mensaje escasamente subliminal es que Cataluña debe separarse de España porque nada en España ha cambiado y, 41 años después de su muerte, el espíritu de Franco lo impregna todo, a excepción de la parte del Ebro a la derecha según se mira el mapa de frente.

Se trata de la fase de precalentamiento para responder a los tribunales cuando se juzgue a Mas y preparar el segundo 9-N. Nada mejor que sacar a pasear a Franco, aunque sea en forma de pollo sin cabeza. Que Colau lo haya puesto delante del Borne, el Valle de los Caídos de 1714, ha sido una feliz coincidencia, por mucho que protesten convergentes y republicanos. Puro postureo para sacar otra vez el tema a colación.

"Franco, aún presente", titulaba este lunes en lo alto de su portada El Periódico de Catalunya. Al final va a resultar que "la culona", según le llamaba Millán Astray, es como Elvis, sólo tiene 124 años y, aunque se la hayan cortado, ha levantado cabeza y es el jinete decapitado de La leyenda de Sleepy Hollow, un fantasma recurrente.

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