Me paso el día bailando

Pablo Planas

A Miquel Iceta, exfontanero de Felipe González y máximo dirigente del socialismo catalán, no le fue nada mal ponerse a bailar. De la nada ha llegado a lo anecdótico, 16 diputados en el parlamento catalán que, según el antedicho, forman el primer grupo de izquierdas catalanista no independentista de la cámara. En 1999, el socialismo catalán consiguió su máximo registro, 52 diputados; en 2010, 28; en 2012, 20; y ahora cuatro menos. Lo celebran con cava porque han frenado a Podemos, que tiene once.

Con menos diputados, diez, en último lugar, los chicos de la CUP son los putos amos, que diría Guardiola. Y en sus manos está investir a Mas o parachutarlo hacia unas nuevas elecciones el próximo febrero o como tarde marzo. Que no decaiga. En cinco años y en Cataluña se ha votado en tres autonómicas, unas generales, unas europeas, dos municipales y el referéndum del 9-N. Poca broma, ocho veces y falta el 20-D.

La Candidatura de Unidad Popular (CUP) que encabeza el periodista y exvocalista de un ignoto grupo de rock llamado Antonio Baños (el encabezador, no el grupo) puede que anuncie este jueves si pasan de Mas o se avienen. Los teóricos de la formación asamblearia se dividen en dos bandos ante el caso. Están los que aseguran que los cuperos no dirán nada de momento y luego quienes sostienen que no tragarán con Mas y lo dejarán claro ya. Tanto da. La fractura social es un hecho. Como la fuga de empresas y capitales de Cataluña es el día a día de las sucursales bancarias y los despachos de abogados. En la CUP lo llevan en el programa (porque estos sí tienen de eso): la UE, a cascarla a Parla, y el euro, papel mojado. En cambio, el día a día de Baños es visitar el Madrid de los Austrias y saborear callos con una chavalita pelma del brazo. Está en su derecho, pero como continúe así se vuelve a hacer español y de la Meridiana.

En el PP la cuestión es el dancing. Ciudadanos les ha desbordado, el PSC les ha superado y se han quedado escaño por encima de la CUP y por debajo en porcentaje de Podemos, pero con los mismos parlamentarios (11). ¿Reacción? Aznar. En los conciliábulos se teoriza sobre la extinción de la Unión de Centro Democrático. Rajoy no quiere saber nada y Soraya baila al son de Pablo Motos. Que inventen ellos, Iceta and company.

La situación en Cataluña es la siguiente: los separatistas de Mas y Junqueras suman 62 escaños; la CUP, diez; Ciudadanos, 25; el PSC, 16; Podemos, 11 y el PP, 11. El 36,6% del censo ha votado a favor de romper España. Casi el 48% de los electores del 27-S apoyó a los dos partidos manifiestamente separatistas. Un paso por delante, otro por detrás, patada y vuelta a empezar. Todo va bien, aunque los vecinos no paran de molestar.

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