El 'procés' digital: ratas imbéciles

Pablo Planas

Para variar, por aburrimiento de insultar siempre a España y a los españoles y con inquina, articulistas habituales del procés han dado en cantarse las cuarenta en bastos por twitter, blog y aire. El enfrentamiento es mayúsculo, dada la agudeza de los clanes en liza y el asco que se tienen a pesar de compartir tribunas, tertulias y mamandurrias en los medios afectos a la causa separata.

Demiurgos todos del proceso soberanista, Agustí Colomines (director de la escuela de administración pública de Cataluña, otra estructura de Estado), más los columnistas Enric Vila, Francesc Marc Álvaro y Salvador Sostres, están en guerra. Barcelona es muy pequeña y el riesgo de colisión, elevado. Esto puede acabar en un par de guantazos en algún garito gourmet por encima de la Diagonal o en algún tugurio coctelería del Borne.

Todo empezó el pasado 21 de noviembre con un tuit de Enric Vila en el que afirmaba: "Observad cómo el presidente Mas, gran héroe del 9-N, mártir den pan untado en aceite, sigue el discurso de El Periódico y La Vanguardia". Agustí Colomines replicó en la misma red social: "Y cómo tú defiendes fascistas simplemente por imbecilidad". La bronca siguió. Vila dijo defender la "inteligencia". Colomines insistió: "Tú y todos los que estabais bajo el ala de Prenafeta sois unos corruptos, al menos morales". La cita a Prenafeta dio pie a que Sostres afilara su pluma bloguera y dedicara un sentido artículo, titulado "Mi amigo Prenafeta", en el que tachaba a Colomines de "sórdido alambre de remover las heces" y "rata de todas las causas".

Entre medias, Vila acusaba a Colomines de vivir del cuento de Convergencia y de la Generalidad. El aludido, a quien se atribuye la autoría del eufemismo derecho a decidir, volvía a la carga con otro tuit acompañado de las fotos de Vila, Jordi Graupera y Bernat Dedéu: "Mientras los hiperventilados quintacolumnistas critican el 9-N con entusiasmo unionista, el Estado continúa persiguiendo a los organizadores". Graupera respondió: "Sad!" ("¡patético!"). Dedéu no entró al trapo en Twitter, pero escribía en su blog un comentario en el que arremetía contra Francesc Homs en los siguientes términos:

Quico Homs, como parte de la antigua Convergencia, pretende ser héroe sin pagar el precio, intenta fabricar un martirologio de escudella donde no haya que pagar por las acciones que se hacen.

Ante tamaña afrenta contra Homs, a quien Sostres tachó en su día de "jabalí", Francesc Marc Álvaro se unía al combate de pressing catch y se refería implícitamente al grupo de "quintacolumnistas" en otro trino:

Leyendo ciertos comentarios de supuestos indepes del tea party contra Francesc Homs pienso en un concepto escrito por Joan Sales: el filldeputisme.

Todo muy edificante: imbéciles contra ratas, quintacolumnistas y tea party catalanista, alambres de hurgar en la caca frente a hiperventilados, héroes de escudella, corruptos morales, filldeputisme y el definitivo "unionistas", que significa traidores, fascistas e infrahumanos en un mismo insulto. Los ánimos están caldeados en el frente nacionalista, sus teóricos y propagandistas discrepan sobre los plazos de la hoja de ruta y se maltratan en las redes. ¿Divertido? Que nadie se equivoque. Corre la teoría de que el proceso está en fase terminal y la sospecha de que se cuece un pacto Gobierno/Govern. Lo último es tan cierto como falso lo primero. El manido procés comenzó con Pujol y es un movimiento perpetuo. Ni en el caso de que se consume la independencia dejarán de quejarse. Ya sea de España, de Europa, de nosotros o de los otros, de aquellos y de los de las cinco columnas.

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