El palco del Bernabéu y la Constitución franquista

Pablo Planas

Los candidatos separatistas están dejando en ridículo a los expertos del Institut de Nova Història, unos fenómenos encabezados por Jordi Bilbeny, que han catalanizado a Colón, Santa Teresa de Jesús, Erasmo de Rotterdam y Leonardo da Vinci. Es sabido. No es tan conocido que la Generalidad, a través de TV3, da pábulo a tales pijadas y patrocina a los componentes del singular ente con documentales sobre sus memeces. El último de ellos, Desmontando a Leonardo, fue éxito de audiencia en el segundo canal de la televisión autonómica. Según el erudito Bilbeny, Leonardo lucía el escudo de armas de la "corona catalana" y las montañas que aparecen en algunos de sus cuadros no son otras que las de Montserrat. En resumen, que era de Vich, Leonardo de Vich.

Como nada es gratis, el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) se ocupa de la barra libre separata. Lo del Institut es un auténtico delirio basado en el supuesto de que una enorme conspiración castellana ha borrado de la historia todas las gestas catalanas y eliminado la catalanidad de personajes como Cortés, Pizarro y hasta la hija de Moctezuma. Pero en la Cataluña de CDC, ERC y la CUP estas barbaridades cuelan, tienen su público y se pagan muy bien.

Francesc Homs, cabeza de lista de CDC, y Gabriel Rufián, un fenómeno similar pero en ERC, no tienen la imaginación de Bilbeny y Cucurull, el otro investigador de la Nova Història, pero en su papel son más estruendosos incluso. El primero, que fue portavoz de Mas hasta que la espuma en la boca era indisimulable, montó este lunes una rueda de prensa en la plaza dura de la estación de Sants para decir que la política de infraestructuras de España se decide en el palco del Bernabéu. El segundo, Rufián, lleva días con que la Constitución fue "tutelada y pactada por fascistas y militares". Grandes ovaciones, inusitada audiencia y éxito de crítica. Dos titulares redondos que configuran el pienso mediático catalanista. El estadio del Madrid y la Constitución del búnker. Ese es el nivel y con esos bueyes hay que arar. Ya no les preocupan ni el PSC ni el PP, desarticulados en Cataluña. El enemigo a batir es Rivera y contra él dirigen sus mensajes. Por primera vez desde que el gran evasor Pujol accedió al poder, la oposición al nacionalismo y al socialismo nacionalista puede ganar las elecciones generales en Cataluña. Y están acogotados. El Bernabéu y la Constitución de Franco... No dan más de sí.

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