Lo "austerístico" y Rita Maestre

Pablo Molina

Los habitantes de Koenigsberg ponían en hora sus relojes cuando veían a Kant salir de su casa, acostumbrados a la exactitud con que el sabio filósofo ordenaba sus costumbres. Algo parecido podrían hacer también ahora los espectadores de La Sexta, porque uno de los fenómenos más estables en este universo caótico en el que vivimos es la aparición de líderes podemitas en el programa de Ferreras a intervalos de tiempo asombrosamente regulares.

Este martes fue Rita Maestre la invitada a la conexión habitual. El motivo podría haber sido cualquier otro –al fin y al cabo, los podemitas saben la Verdad: que todo es culpa de Rajoy y la Monarquía–, pero la actualidad manda y era obligado preguntar a la portavoz del Ayuntamiento de Madrid sobre finanzas, a fin de que explicara la decisión del ministro de Hacienda de poner bajo vigilancia las cuentas del Consistorio de Carmena.

Maestre anda cortita de economía. No tanto como su compañero al cargo de la Concejalía de Hacienda, pero, aun así, la portavoz no está para hacer alardes en el terreno de los números. Tampoco en el ámbito de la lógica, a tenor de cómo respondió a las preguntas de Ferreras.

La portavoz podemita del Ayuntamiento de Madrid presumió de que el Gobierno de Manuela Carmena ha reducido la deuda mucho más que el de Ana Botella. Sin embargo, acto seguido denunció las medidas "austerísticas" (sic) impuestas por el Gobierno, que impiden a los ayuntamientos fundirse el superávit anual en lugar de dedicarlo a tapar el tremendo socavón provocado en las finanzas públicas durante los años de la crisis.

Así pues, Rita Maestre reprocha a Montoro que le obligue a seguir la política de Ana Botella, precisamente aquella sobre la que los podemitas exhiben mayor orgullo cuando les preguntan al respecto. Lo austerístico entra así en abierto conflicto con la ambición depredadora de todos los políticos (especialmente los de izquierdas), que reprochan al Gobierno que no les deje gastar los excesos de recaudación.

Maestre, en concreto, denuncia que los ciudadanos de Madrid ven cómo su Ayuntamiento tiene mil millones "en cash" (sic) que no puede gastar en nombre de todos ellos. La pobre no alcanza a entender que esos mil millones que quiere "devolver" a los madrileños en forma de gasto público (y contratos de servicios a a los amiguetes) previamente han salido del bolsillo de esos mismos madrileños. Ella no lo comprende. Los contribuyentes de Madrid que no ven La Sexta, probablemente sí.

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