Les ha hecho pupa

Pablo Molina

Por más que finjan tomárselo con humor, lo cierto es que la reacción popular contra Dani Mateo por sonarse con la bandera de España en El Intermedio ha hecho pupita en La Sexta. La carta blanca que la izquierda mediática se ha concedido para insultar a los disidentes parece que va llegando a su fin, y también a ellos, los archimandritas de la secta progre, les toca en ocasiones asumir la responsabilidad de sus actos. Para unos caricatos de la secta acostumbrados a ofender gratuitamente los valores de quienes piensan distinto, esta humillación pública ha debido de ser brutal.

La cadena que los alberga cubre la cuota antisistema, que, desde la llegada de los podemitas, está sobredimensionada en términos siderales. Pero hasta las televisiones comunistas viven de sus anunciantes, y ni siquiera la presunta necesidad de dar representatividad a los bolivarianos sirve ya como pretexto.

Así lo han entendido algunas de las empresas colaboradoras de El Intermedio, que han retirado su patrocinio haciendo mención expresa de que lo hacen a causa de la mamarrachada insultante de Mateo.

Esto antes no pasaba. Hasta ahora, la izquierda tenía vía libre para la ofensa. Sus zafiedades y vejaciones eran celebradas porque censurar su carácter humillante caracterizaba al que se atreviera a protestar como un facha. Las cosas parece que están cambiando.

Wyoming ya lo ha probado en sus carnes. Su empresa le ha obligado a pedir perdón a todos los fachas de España para no empeorar la magra cuenta de resultados de sus jefes con un boicot que, de extenderse, podría afectar al núcleo duro de la compañía. Lo ha hecho de mala gana y tratando de hacer una gracieta a costa de su subalterno, al que ha dejado como doblemente imbécil, pero se ha entendido perfectamente. Ha debido de ser muy duro, pero la bajada de pantalones ha sido histórica y el momento televisivo, precioso. Algunos en las televisiones progres acabarán medicados.

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