La banda de la tinaja

Pablo Molina

La portavoz del Ayuntamiento de Madrid se ha casado por todo lo alto en una finca de Toledo, un bodorrio que no está precisamente al alcance del pueblo que les vota a ella y a sus amigos. Rita Maestre ha prosperado mucho desde que llegó al Consistorio, porque unos meses antes solo hacía de reportera pícara en el programa del ayatolá de su partido, una ocupación de becaria a tiempo parcial y, conociendo a los patronos de su jefe, escasamente remunerada. En aquella época se hacía fotografiar con cartelones que denunciaban la falta de futuro de la juventud, campaña en la que coincidió con el gran Ramón Espinar, otro joven sin futuro, que a esas alturas ya había trincado 60.000 pichurris especulando con vivienda pública.

La finca toledana donde Rita y su flamante esposo han agasajado a sus invitados es realmente encantadora. No le falta de nada. Ni siquiera una tinaja de grandes proporciones, colocada en una zona estratégica del césped a efectos decorativos, lo que habrá suscitado jugosos comentarios entre la concurrencia por el parecido con el jardín proletario del líder supremo, donde existe otro recipiente similar.

El ánfora de la dacha de Iglesias y Montero es tremenda, una cosa sensacional, al punto de que dentro de ella se pueden hacer aguas mayores, puesto que está habilitada como un cuarto de aseo para emergencias. La de Toledo es más modesta y solo sirve para decorar el entorno con un toque de leve rusticidad.

¿Se va a convertir la modesta tinaja en el definitivo emblema podemita? Es pronto para afirmarlo, pero las dos referencias antes citadas no son baladíes. Y como los podemitas cultivan un culto al líder propio de una secta protestante, no sería extraño que el uso de las tinajas se convierta en una tendencia entre los líderes del movimiento antinacional, la mayoría de los cuales, perteneciendo como pertenecen a familias con posibles, pueden permitirse albergar esos mastodontes de barro en un rinconcito de su jardín.

Llegará el día en que todos tendrán su tinaja, pero ninguno se atreverá a poner una más grande que la que Iglesias tiene en su chalet. Las purgas podemitas son sanguinarias y no conviene afrentar al líder. Miren la escabechina que ha hecho en TVE.

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