Presentes en nuestras tierras

Primilla, esperanza para los pequeños halcones

Miguel del Pino

Hace ahora diez años desde que GREFA (Grupo para la recuperación de especies de la fauna autóctona) se propuso evitar la extinción en la Comunidad de Madrid del Cernícalo primilla, un pequeño halconcillo capaz de "cernirse", es decir, de permanecer suspendido en el aire mientras otea sus presas. De esta extraordinaria habilidad deriva su nombre común.

Científicamente el cernícalo primilla es un verdadero halcón, aunque de pequeño tamaño, y como tal pertenece al género Falco: Falco naumanni es su denominación latina.

Sus diferencias con el cernícalo vulgar no son muy grandes, aunque hay una más llamativa que evita las posibles confusiones: en el primilla las uñas son blancas, mientras en el vulgar son negras. Pero donde sí existen notables variaciones, es en su ecología y comportamiento. Los primillas anidan en colonias y no rechazan la compañía humana, lo que quiere decir que nos encontramos ante un posible aliado contra presuntas plagas, tanto de insectos como de roedores.

Ambos componentes entran en su dieta; los insectos, siempre que posean el suficiente tamaño para ser divisados por la penetrante vista del halconcillo mientras se cierne sobre la superficie campestre. Los roedores son un bocado preferente, y en este sentido conviene no olvidar las recientes plagas de topillos campesinos que tanto alarmaron a los agricultores castellanos.

Intentando salvar a los primillas

Ante la preocupante situación por la que hace una década pasaban los primillas de la Comunidad madrileña, Grefa emprendió un interesante proyecto consistente en favorecer su proximidad a los pueblos, y para ello se aprovecharon viejos graneros que se habilitaron como refugios de cría y así establecer "primillares": un bonito término al que el éxito de la operación está otorgando popularidad creciente entre los amantes de la naturaleza.

También se han construido primillares de mampostería que son algo así como nuevos palomares, adaptados como es lógico a los requerimientos de estos halcones. También se trabaja en la adaptación de viejos silos para el almacenamiento de cereal, muchos de ellos en situación actual de abandono o semiabandono.

Ya podemos comenzar la evaluación de los resultados del proyecto de Grefa. En la actualidad, un tercio de las parejas de primillas que anidan en nuestra Comunidad lo hacen en instalaciones construidas para ellos por esta asociación .Poniendo cifras son trescientas las parejas globales y cien las adaptadas a dichas construcciones.

Es un buen momento para felicitar a los naturalistas de la organización, que trabajan de manera silenciosa, sin autobombo y sin escándalos; simplemente dando todos ellos lo mejor de su profesionalidad y de su entusiasmo. Hay que incluir en esta felicitación a veterinarios, biólogos y también a los voluntarios que dedican sus horas de vacación a colaborar con esta ejemplar entidad cuyas instalaciones se encuentran en un monte muy próximo a la localidad madrileña de Majadahonda.

Conviene aclarar que Grefa no es un zoológico, ni una exposición de animales en recuperación, pero hay jornadas de puertas abiertas, actividades para estudiantes y otras labores de divulgación que también merecen ser destacadas. La charca para anfibios o el complejo de cría del galápago europeo son ejemplos de estos trabajos.

Excelentes instalaciones

El grueso de las instalaciones está dedicado a las grandes rapaces que han tenido un encuentro con el ser humano, casi siempre desagradable cuando no letal. Águilas y buitres que han chocado con cables eléctricos, que han sido intoxicados por el veneno o tiroteadas por irresponsables, son huéspedes tratados con todo el cuidado que las ciencias biológicas y veterinarias pueden ofrecer con vistas a su recuperación.

Pero volvamos a nuestros protagonistas, los cernícalos primilla; son aves realmente bellas y de agilidad portentosa, pero excesivamente confiadas ante la presencia humana. Se mezclan con palomas y gorriones en la inmediata vecindad de nuestros pueblos, son vocingleros y familiares y todo ello resulta muy peligroso para ellos: por ello ha sido tan necesaria la elaboración de este proyecto salvador que debería servir de ejemplo.

Pero detrás del éxito concreto de esta experiencia concreta hay algunas circunstancias que merecen ser consideradas, como la rentabilidad de los proyectos bien hechos, a medio o largo plazo, con divulgación al público de lo que significan, en este caso para el equilibrio de la naturaleza, y sobre todo para no tomar a nuestras especies amigas por todo lo contrario. Es muy fácil apretar el gatillo de un arma de aire comprimido o destruir una vieja construcción que alberga un primillar natural que a nadie hace daño y a todos beneficia.

Muchas felicidades a Grefa por este "aniversario" de su proyecto sobre el cernícalo primilla. El pequeño halcón no es tan espectacular como las grandes águilas ibéricas, pero en la naturaleza todas las piezas del entramado ecológico son esencialmente importantes.

Miguel del Pino Luengo es biólogo y catedrático de Ciencias Naturales.

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