Invertebrados

Arañas. Las "leyendas negras"

Miguel del Pino

La apasionante conducta de las arañas y su perfección evolutiva quedan empañadas por las leyendas y por las fobias que despiertan en muchos humanos. Somos muy injustos con los miembros de uno de los grupos zoológicos más interesantes.

Así son y así viven

Si vemos correr por el suelo o colgar de un hilo un animalillo inquieto, tenemos la suficiente calma para contarle las patas y la suma resulta ocho; y si el cuerpo se divide sólo en dos zonas, no hay duda, acabamos de identificar a una araña.

Las arañas, o araneidos, son un orden muy antiguo de invertebrados que forma parte de la clase animal de los arácnidos. Otros grupos de la misma, como los escorpiones, también son sobradamente conocidos.

El diseño general del cuerpo de una araña comprende dos partes, llamadas cefalotórax y abdomen. La primera porta las ocho patas y otros dos pares de apéndices llamados respectivamente quelíceros y pedipalpos. Los quelíceros están provistos de un gancho conectado con las glándulas venenosas presentes en todos los miembros del orden de las arañas. Bajo ellos se abre la boca.

Los pedipalpos semejan un primer par de pequeñas patitas, y son empleados por los machos para la cópula. En muchas especies el signo principal para distinguir si una araña es macho o hembra es precisamente el aspecto de estos apéndices, finos en el sexo femenino y terminados en maza en los machos.

En el abdomen se encuentra el orificio genital, cubierto en las hembras de los grupos principales por una placa esculpida de relieves y pliegues, llamada epigino. Vamos con la primera curiosidad: para fecundar a la hembra de su propia especie, el macho debe encajar su bulbo reproductor de los pedipalpos en los relieves del epigino. Exactamente es el modelo cerradura-llave. No caben errores, pues el bulbo, con sus dientes y otros relieves, no encajará en el epigino de hembras de otras especies.

Falta reparar en la principal maravilla. Las glándulas hileras, que se encuentran al final de la cara ventral del abdomen, generalmente en número de seis u ocho. Del maravilloso producto que genera, la seda de araña, hablaremos más adelante.

Las arañas "beben" a sus presas

Todas las arañas son depredadoras y cazan vivas a sus presas, generalmente insectos, aunque algunas especies gigantes como ciertas tarántulas amazónicas puedan llegar a capturar pequeñas aves. Las matan con el veneno que se inyecta a través de los quelíceros, y después, una vez inmovilizadas, las convierten en líquido con su secreción salivar y las sorben como nosotros hacemos con un refresco utilizando una pajita. Es una curiosa "digestión externa".

La portentosa seda y el "hilo telefónico"

Las arañas producen seda, pero no un solo tipo de seda, sino varias, de calidades muy diferentes. Hay sedas que se extienden en el suelo como un mantel para recoger la puesta y formar una bola que la araña transportará hasta que nazcan las crías; otras, pegajosas, para la captura de presas; otras para dejarse llevar por el aire en un insólito "parapente" y hasta unos “hilos teléfonicos” que advierten a la araña, resguardada en su cubil, que ha caído una presa o que un galán reclama su atención.

Las sedas de las arañas están compuestas de proteínas del grupo de la fibroína, equivalente en los invertebrados a las proteínas córneas de pelos, plumas y escamas de los vertebrados. Se trata de una sustancia tan prodigiosa que ninguna otra secreción animal puede hacerle competencia en lo que se refiere a resistencia física.No es extraño que ciertos científicos usen hilo de araña en instrumentos de alta precisión.

Los únicos intentos de cultivo de arañas para recolección de seda con fines industriales se realizaron hace décadas en Madagascar, si bien hubo necesidad de detenerlos ante la subida en la incidencia de paludismo que siguió a la disminución de cazadoras: una prueba de la importancia ecológica de las arañas como controladoras de plagas de insectos.

"Regalos de boda" y otras costumbres

Como las Mantis religiosas, muchas arañas tratan de capturar y devorar al macho inmediatamente después de la cópula. Puede parecer extraño, pero una vez que el macho ha cumplido su función reproductora, es mejor para la especie que sus proteínas se incorporen a la formación de los embriones de sus numerosos futuros hijos. Así de dura es a veces la naturaleza.

Pero un buen "regalo de bodas" puede ser la tabla de salvación, de manera que algunos machos de arañas, como los pertenecientes a ciertos géneros de la familia de los Argiópidos, se aproximan a la gran tela en red en espiral de la hembra (orbitelas), y dejan caer el obsequio de una suculenta mosca u otro insecto previamente capturado. La feroz consorte puede entrenerse en devorarla mientras el macho copula y escapa, o por lo menos lo intenta.

Algunas arañas llevan consigo a sus numerosas crías hasta meses después de su nacimiento. Así lo hacen las "arañas lobo" o tarántulas europeas, que llevan sobre el abomen a sus decenas de hijos, que parecen alimentarse de secreciones del cuerpo de la madre. Una especie de insólita “lactancia”.

El camuflaje activo de la araña Cyclosa

Observando cómo camufla su tela la araña Cyclosa cónica, especie presente entre la fauna ibérica, creemos encontrarnos ante algo verdaderamente irreal. La araña construye con seda y restos de los insectos cazados y devorados, imitaciones de su cuerpo que distribuye por la tela logrando confundir a los pájaros y otros potenciales predadores. ¿Puede encontrarse una costumbre más asombrosa entre todo el mundo animal?

Excelentes comunicadoras

La comunicación entre los individuos presenta en las arañas casos realmente increíbles. Ya hemos citado sus posibilidades de comunicarse por hilos telefónicos, pero aún parece más complicada la consecución de un sistema de señales ópticas moviendo sus pedipalpos plumosos, como ocurre en la familia de los Saltícidos, arañas generalmente pequeñas que se desplazan por medio de saltos. Es un sistema perfectamente comparable al código marinero de señales por posiciones y movimientos de banderas y hay que reconocer que las arañas lo descubrieron antes que los marinos humanos.

Leyendas para el bien y para el mal

Pocos grupos zoológicos están tan rodeados de leyendas como las arañas. El mito de los "atarantados" , seres humanos picados por arañas que llegaban a enloquecer, originó una verdadera histeria colectiva que nació en la localidad italiana de Tarento y se extendió después con profusión por España, especialmente en la zona manchega.

Se hablaba de una extraña fiebre supuestamente producida por la picadura de la tarántula, una araña que porta en el abdomen un dibujo negro orlado de naranja en forma de guitarra. Para combatir dicha calentura era preciso que el enfermo bailara de manera febril al ritmo de la "tarantela", danza nacida en Italia al hilo de semejante leyenda.

Pero no todas las leyendas sobre arañas son negativas o terroríficas. Los hilos de seda que brillan en primavera al sol cruzando por millares el paisaje son, según una bella leyenda cristiana antigua, los "hilos de la Virgen" con que ésta fabrica los pañales para el niño Dios, y que se van desprendiendo de su aguja. A pesar de su lirismo esta creencia no ha sido suficiente para borrar la negra imagen terrofíca de las interesantes arañas.

En realidad la mayor parte de las arañas de latitudes europeas son prácticamente inofensivas para el ser humano. No ocurre lo mismo con algunas especies tropicales, o con la peligrosa Viuda negra, del Sur de los Estados Unidos, cuyo veneno guarda similitudes con el de las serpientes de cascabel y puede llegar a resultar mortal para nuestra especie.

Las posibilidades derivadas del empleo de las sustancias contenidas en los venenos de estos invertebrados en la farmacopea no están aún suficientemente estudiadas, pero teniendo en cuenta que son capaces de convertir en líquido los tejidos duros, no parece desechable la posibilidad de que ofrezcan interés en la investigación de sustancias antitumorales. Realmente son muy interesantes las aparentemente terroríficas arañas.

Miguel del Pino Luengo es biólogo y catedrático de Ciencias Naturales.

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