Un goteo siniestro

Abandono de animales: los meses del miedo

Miguel del Pino

Julio y agosto son los meses del miedo en relación con el abandono o las escapatorias de animales de compañía. No nos referimos sólo a los perros y gatos, sino a cualquier tipo de mascotas que pueden ser víctimas de descuidos vacacionales. A veces las estadísticas resultan engañosas, pero realmente cada tres minutos es abandonado un perro en España.

No es real reducir el problema del abandono de animales a los meses de julio y agosto. Estudiando el tema en profundidad, se comprueba que el fenómeno es constante a lo largo del año en forma de siniestro "goteo". De todas formas las vacaciones de verano se prestan a que el fenómeno obtenga mayor difusión, y también a que se produzcan escapatorias de animales que habíamos dejado al cuidado de amigos poco expertos.

Las cotorras

Las aves escapadas de sus jaulas constituyen un problema al que a veces no es fácil dar respuesta. Las colonias de cotorras argentinas declaradas "especie invasora a extinguir" parece que están siendo objeto de medidas de control; realmente los ciudadanos no lo ven, pero es una verdadera lástima tener que actuar de una manera tan drástica como acabar con ellas al referirnos a una especie tan inteligente y grata como mascota.

Conozco algunos ejemplos de amantes de los animales que se han convertido en "presuntos delincuentes ambientales" al recoger una cría de cotorra encontrada en el suelo ¿por la destrucción de sus nidos?, y criarla en cautividad, lo cual está absolutamente prohibido. Se encuentran ahora con la papeleta de tener un animal encantador, listo y capaz de hablar y entender y repetir su nombre, y sabe que en caso de ser descubiertos la historia terminará de manera muy desagradable.

Al comprobar la adaptabilidad e inteligencia de estas cotorras, uno se siente tentado a olvidar las teorías ecológicas sobre especies invasoras y solicitar que se suavicen las medidas para controlar sus colonias sin llegar a exterminarlas. Es posible que llegaran a convertirse sólo en gratos animales de parque: no dañan los árboles y seguramente compiten y controlan a palomas y urracas. Un tema digno de ser revisado.

Periquitos, canarios y demás aves domésticas de pequeño tamaño suele ser recogidos cuando se posan en alguna ventana en busca de agua y alimento, de manera que en ningún caso son capaces de formar colonias en libertad. Las consecuencias se limitarán al disgusto del dueño cuando compruebe, al volver de vacaciones, que el amigo que se había comprometido a cuidar a la mascota no supo vigilar las puertas o los huecos de los comederos.

Perros, gatos y leyes

El tema de perros y gatos tiene particular gravedad, especialmente por el altísimo número de abandonos y de extravíos. Los abandonos son constantes todo el año. Los extravíos se intensifican en estos meses del miedo.

La implantación obligatoria del microchip debería haber sido suficiente para terminar con el problema, pero todavía avanzamos lentamente en este sentido. Los veterinarios actúan tan pronto como uno de estos animales llega a su consulta, pero son demasiados los perros y gatos a los que nunca llevan sus amos al veterinario. Sin microchip no se puede localizar y en su caso sancionar a quienes pierden sus mascotas y no lo comunican de inmediato. Es de esperar que lleguemos finalmente al cien por cien de implantación de esta medida de seguridad.

Al hablar de sancionar nos encontramos ante el maremagnum que supone la diversificación legal en las diferentes comunidades autónomas. Es imprescindible llegar a una sola ley sobre el abandono y el maltrato animal que afecte a la totalidad del territorio español, y parece que el Gobierno está decidido a dar un paso adelante en este sentido.

La iniciativa ciudadana quiere poner su grano de arena y en este momento un grupo encabezado por la periodista y escritora Rosa Montero trata de reunir doscientas mil firmas para entregarlas en el Congreso y conseguir el debate sobre esa Ley única que resulta imprescindible para terminar con un problema que afecta tanto a nuestra cultura como a nuestra sensibilidad.

El destino de los animales recogidos por los servicios especializados de recogida de animales abandonados es también diverso con respecto a la distribución en España. La comunidad catalana fue la primera en acogerse al "sacrificio cero", es decir,a dar tiempo a las mascotas recogidas para que encuentren una nuevo amo o una solución humanitaria que no implique el sacrificio inmediato. Madrid cuenta con excelentes instalaciones de recogida, pero es mucho menos generoso en el plazo previo al sacrificio.

Los casos insólitos

Entre las serpientes de verano que aparecen en la prensa por estos meses, algunas son tan reales como el terrario del que han escapado. ¿Cómo pudo imaginar el ultraespecialista que sabía cuidarlas, que su inexperto amigo tendría un descuido al manipular el terrario?

Y a partir de aquí dejamos el resto al campo de la imaginación: caimanes en las charcas, tortugas grandes como platos en la fuente, hasta un marsupial poco conocido por la Ciencia fue recogido en cierta ocasión abrazado a un árbol de Valencia capital que debía recordarle los los eucaliptos de su natal y lejana Australia.

Y los pequeños roedores, capaces de liquidar una biblioteca en un par de meses de libertad, y las arañas gigantes, y tantas mascotas insólitas que, precisamente cuando se escapan, nos hacen reflexionar sobre la inconveniencia de su mantenimiento.

Cultura y sentido común: éstos son los problemas.

A continuación