El negocio del deporte

Una Constitución para Oliveras

Juan Manuel Rodríguez
¡Acabáramos!... ¡Ahora resulta que a Isidro Oliveras no le gusta cómo está recogida Cataluña en la Constitución!... ¡Pues redactémosle una para él solito! ¿Qué problema hay?... A medida que se va acercando el decisivo "26-N", los "butroneros de Miami" van sincronizando los relojes. Y cada uno tiene su papel en esta historia. El papel de "tonto útil", la "liebre" tras la que corrimos cuando, allá por el mes de marzo, tuvimos tardío conocimiento -y no fue, desde luego, gracias al Consejo Superior de Deportes que presidía por aquel entonces Gómez Angulo- de la reunión de la Federación Internacional de Patinaje, corresponde a Antonio Martra, ex presidente de la Federación Española de Patinaje, conocido como "Martra el jerezano" porque el día del tocomocho en cuestión se encontraba precisamente en Jerez, oportunamente despistado y a unos cuantos miles de kilómetros de Miami.

Y el "politiquillo de salón" es el susodicho Isidro, Isidre, Isidrín, quien -justo veinticuatro horas después de que Joan Saura tratara en vano de despolitizar el hipotético reconocimiento de Cataluña como miembro de pleno derecho de la Federación Internacional- no ha podido resistirse por más tiempo y ha remitido una carta a todos los miembros del Comité Central asegurándoles que "Cataluña tiene su propio Gobierno, presidente, primer ministro y representación internacional". Para Isidro, Cataluña tiene "más estatus" desde el punto de vista político que Inglaterra, Gales, Escocia o Puerto Rico. Si no resultara tan patético sería como para troncharse de la risa.

Rafael Niubó, secretario general de deportes de la Generalidad de Cataluña, manifestaba el pasado 27 de marzo lo siguiente: "Se han abierto las puertas de par en par. A partir de ahora hay que ser optimista. Se acabaron los partidos de costillada y ahora empieza la competición". No sé cómo interpretar el correo electrónico de Oliveras. Me gustaría pensar que ya se siente perdedor en la votación de Fresno y que ha decidido aprovechar su cargo para hacer campaña política. O quizás vea la votación tan igualada que, a la espera de que el tripartito le pueda ofrecer algo en el futuro, ha decidido "quemar sus naves" en favor de la causa. A dos semanas de la votación, Oliveras se ha quitado la máscara... ¿Por qué? ¿Es el "canto del cisne"? Coincido con Niubó en que se acabaron las "costilladas". Y en estos precisos instantes nos estamos jugando el partido, el único partido. Un partido de ocho meses de duración. Esperemos que el árbitro no pite penalti injusto en el último minuto. 
 
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