El negocio del deporte

Un equipo real y otro virtual

Juan Manuel Rodríguez
Raúl tiene razón cuando dice que el campeón está un escalón por encima del Real Madrid. Por lo visto este sábado en Mendizorroza el Barcelona comienza este nuevo campeonato de Liga como finalizó el anterior, jugando muy bien al fútbol y haciéndolo además como un auténtico equipo y con un esquema táctico bien definido. Habrá quien quiera agarrarse al clavo ardiendo del empate a cero ante el modesto Alavés, (habrá gustos para todo) pero lo cierto es que, por fútbol y también por ocasiones creadas, el Barça mereció llevarse los tres puntos. Sólo la extraordinaria actuación del portero argentino Bonano, que pareciera estar midiéndose con Victor Valdés y vengándose de paso de su ex equipo, impidió que eso sucediera así. Por lo demás, el partido fue un monólogo culé.

Raúl tiene razón, pero también la tiene Vanderlei Luxemburgo cuando afirma que cada uno de los candidatos al título (que son realmente dos, Barcelona y Real Madrid, salvo sorpresas) tiene sus armas. Deduzco que, al hablar así, lo que quiere decir el entrenador al que no le gustan los extremos es que, mientras el vigente campeón de Liga es ordenado y sus futbolistas solidarios con el compañero, su propio equipo es explosivo, intuitivo, inesperado y genial. Esto es, más de lo mismo. Las pretemporadas de Barcelona y Real Madrid no han servido para otra cosa que no sea para insistir una vez más en la idea (yo creo que bastante peligrosa para los merengues) de que el Barça juega al fútbol como un equipo mientras que en el Real Madrid cada uno sigue haciendo la "guerra" por su cuenta.

Y la contratación de Robinho va también por ese camino. Tendremos que esperar todavía un tiempo para conocer el alcance exacto del impacto del delantero brasileño en el fútbol español. Cuando esto escribo no ha empezado aún el partido entre el Cádiz, recién ascendido a Primera después de muchos años, y el Real. Jugando también contra el equipo andaluz se consagró definitivamente quien hoy ocupa la vicepresidencia del club, Emilio Butragueño. Es posible que, ante un equipo teóricamente inferior, Luxemburgo busque precisamente lo que entonces encontró Alfredo di Stéfano: el "factor sorpresa". Quien sabe si el campo del Cádiz pueda servirle a Robinho como rampa de lanzamiento. Pero lo cierto y verdad es que, hoy por hoy, el Fútbol Club Barcelona es un equipo real mientras que el Real Madrid da la impresión de ser un equipo más virtual. Al final comprobaremos quien tenía más razón, si Raúl o Luxemburgo.
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