El negocio del deporte

Teoría del "Big Bang" azulgrana

Juan Manuel Rodríguez
Sucedió lo inevitable. Se fue "Sandruscu". Después de Mortadelo, Filemón. 4-3 en el marcador. Vicens, Ingla, Soriano y Godall sí dicen reconocer todavía a Joan Laporta, mientras que Rosell, Monés y Bartomeu insisten en que el presidente ya no es el mismo. Se especulaba con que Jordi Moix, encargado del área patrimonial, pudiera deshacer esta pírrica victoria de los vicepresidentes, pero parece que Moix se queda por el momento en el club, de forma que continúa ese apretado Laportianos, 4- Roselistas, 3, a la espera de que empate de cabeza la señorita Ofelia. El "Súper" se queda un poquito más sólo. La "TIA culé" ya no será lo mismo sin Mortadelo y Filemón.
 
Llama la atención el ansia autodestructiva del Fútbol Club Barcelona, un club que parece condenado a no poder disfrutar plenamente de los éxitos obtenidos. El primero en distraer la atención de la celebración liguera fue el goleador Samuel Eto'o, y tras la lamentable intervención del delantero africano ha llegado ahora este "Big Bang" a la catalana, una expansión de directivos en todas las direcciones. ¿Morirá de éxito este Barça diseñado por los nuevos "yuppies" culés?... ¿Acabará Laporta no reconociéndose a sí mismo?... ¿Terminarán convirtiendo al nefasto Joan Gaspart en un ejemplo a imitar?... ¿Volverá "Napoleón" Núñez?... Está bastante claro que "tot el camp" no "es un clam".
 
Lo que ha hecho este jueves Sandro Rosell ha sido adelantar tímidamente su programa electoral. "Sandruscu" es un hombre muy querido por la parroquia culé, un directivo con "gancho" que, llegado el caso, podría aportar el fichaje de Ronaldinho como una de las pruebas de su indudable éxito en un hipotético "juicio" ante los socios. Dice Rosell que, con su adiós, el irreconocible Laporta estará más relajado. Todo lo contrario. Es precisamente ahora cuando Laporta tiene sobrados motivos para estar estresado. Rosell dijo en su día que lo peor que le podía pasar al Barça es que Florentino Pérez ganara las elecciones del Real Madrid. Nadie le podría haber diseñado una campaña de marketing mejor que aquella a Florentino. Luego, claro, arrasó. Lo peor que le podría pasar ahora al Barça es que Florentino incorporase a Rosell a su equipo de trabajo... ¿Imposible?... Tanto como lo de Luis Figo. Ese sí que sería un señor "Big Bang".
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