El negocio del deporte

Sólo queda por salir Pacho Maturana

Juan Manuel Rodríguez

Acabará saliendo el nombre del colombiano Pacho Maturana, ya lo verán. Como Fernando Martín no localice en casa a alguien, más tarde o más temprano acabará saliendo el nombre de Maturana. Es cuestión de tiempo. De la lista de sospechosos habituales para el banquillo madridista sólo me quedaba por rebañar a Sven Goran-Eriksson, pero el personal está hilando tan fino que incluso se han filtrado los nombres de José Martínez "Pirri" y Michel para la dirección deportiva. Según ha desvelado Onda Madrid, Benito Floro recomendó también a Bernd Schuster, actual entrenador del Getafe, para el puesto de entrenador. El diario italiano Corriere dello Sport se apunta hoy a la teoría de Marcello Lippi. El seleccionador transalpino se encuentra en idéntica situación que Eriksson y su contrato concluye también después del Mundial de Alemania. Lippi es otro de los clásicos.

Fernando Martín está comprobando en sus propias carnes que no es lo mismo ser vocal que presidente del Real Madrid. El pasado 2 de marzo ofreció una emotiva rueda de prensa a la que sólo le faltó llegar acompañado por el Tercio Gran Capitán 1º de la Legión. Entonces aseguró que sólo se conocería el nombre del nuevo entrenador cuando se presentara con él de la mano, y puso la fecha de "dos o tres semanas". Las tres semanas se cumplen el 21 de marzo. Lo que hizo Fernando Martín al decir eso fue poner en funcionamiento las alarmas de todas las redacciones del mundo. Ahora se sabe que Capello, Benítez, Wenger y quizás Ancelotti dijeron que no, y que a Del Bosque y Camacho tampoco les atrae un aterrizaje forzoso.

Alcanzada una situación tan grotesca como ésta, con el equipo haciendo un ridículo tras otro y la directiva pinchando en hueso cada vez que se fija en un entrenador, Martín debería dar un pasito atrás y empezar de nuevo la rueda de reconocimiento. ¿Marcello Lippi podría entrenar al Real Madrid? Desde luego que sí. ¿Y Bernd Schuster? Yo creo que, sin ser el alemán un mal entrenador en absoluto, su hipotética contratación frustraría las ilusiones que Martín generó con aquel primer discurso suyo. Por otro lado, algo tendrá la situación deportiva madridista que a ninguno de los entrenadores "top ten" les seduce la idea de venir corriendo a levantar un nuevo proyecto. Imagino que la extraordinaria marcha del Barça incrementará notablemente el estado de ansiedad del nuevo presidente. Rijkaard sólo habla de darle un par de retoquitos al equipo, tres a lo sumo. Sin embargo, el Real Madrid ni siquiera tiene su propio Rijkaard. Triple salto mortal con doble tirabuzón.
A continuación