El negocio del deporte

Sigamos debatiendo sobre Ronaldo

Juan Manuel Rodríguez
¿Por qué ya no nos llevamos las manos a la cabeza, al más puro estilo Bobby Robson, viendo jugar al fútbol a Ronaldo? ¿Dejó de ser una "manada", como decía Valdano? ¿Es cierto que, como manifestó Ibrahimovic el otro día, ya no es el mejor delantero centro del mundo?...
 
1.- Detecto en Ronaldo una actitud peligrosamente parecida a la de su última etapa en el Inter de Milán. ¿Qué hacer con él?... Parecería lógico que, llegados a estas alturas del campeonato y cuando ya no puede hacer nada para solucionarlo, la directiva madridista prefiriera tener contento a su goleador titular, mucho más aún viendo la perspectiva que se le abriría a Luxemburgo en caso de que no funcionara el brasileño: de repente, Portillo... ¡Mejor no meneallo!... El Real Madrid quiere feliz a Ronaldo, pero ¿a costa de todo?... Y, por otro lado, ¿cómo es posible que estemos hablando constantemente de la felicidad o infelicidad de un deportista de élite que tiene dinero a raudales, una salud de hierro y el amor a prueba de bombas de una guapísima modelo?
 
2.- El problema de Ronaldo se acrecienta puesto que ahora mismo está reñido con el gol. El gol lo cura todo. No habría ocurrido nada si, después de haberse "no casado" en Chantilly, Ronaldo le hubiera marcado un hat-trick al Athlétic y después otro par a Buffon. Pero Ronaldo, que está considerado como el mejor especialista mundial, no marca goles. Lo del Chateau hubiera sido tomado a chanza por los merengues si Ronaldo les hubiera salvado de la "quema" ante los leones de San Mamés, pero el gordito es sólo simpático si carbura. De lo contrario, sus bostezos en el banquillo, sus constantes tocamientos de barriga y sus retrasos a los entrenamientos dejan de ser graciosos para convertirse en un arma de doble filo.
 
3.- ¿Dónde está el Shangrilá de Ronaldo?... Huyó de Cúper para caer en el amantísimo regazo de "papá" del Bosque, el bueno de Vicente. Pero ahora se da de bruces con Luxemburgo, un tipo que le recuerda que él es sólo uno más de la plantilla y que el Real Madrid no depende exclusivamente de él. Pero a Ronaldo hay que exigirle, ¿verdad?... Umberto Eco distingue dos categorías de práctica deportiva: el deporte que se practica para fomentar la salud y con fines lúdicos, y por el otro está el deporte como elemento de competición y máquina de hacer dinero. Ronaldo se beneficia claramente de éste segundo, aunque en ocasiones da la impresión de que se toma el fútbol como una forma de perder peso. Él afirma tajantemente que es un profesional, pero no es esa la impresión que tienen sus "jefes", los socios del Real Madrid.
 
4.- Ronaldo decidió el otro día echarle un pulso al club desvelando que él sugirió el 2 de enero como fecha para "no casarse", pero que le dijeron que sería mejor el día de los enamorados. La fecha idónea habría sido cualquiera que no hubiera afectado al trabajo normal de los futbolistas profesionales que se están jugando la Liga. ¿Cual entonces?... Está claro: una vez finalizada la actual temporada. No incidiré en que la "chantillada" fue un error -otro más- del club madridista. ¿Concluirá este abismo entre Ronaldo y el Real Madrid cuando el "007" vuelva a golear?... Mi impresión personal es que no. Y si Florentino vuelve a la carga con Adriano, lejos de mejorar la situación empeorará.
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