El negocio del deporte

Regreso al Pequeño Maracaná

Juan Manuel Rodríguez
Ahora nos parece absolutamente normal que España se clasifique para el Mundial de fútbol, pero, hasta Argentina-78, la selección nacional lo pasó francamente mal para colarse entre las mejores. De hecho, de los dieciocho Mundiales que se han disputado hasta la fecha, España sólo ha estado presente en doce. Desde el Mundial argentino, la selección nacional ha acudido a todos, aunque nunca fue capaz de traspasar la barrera de los cuartos de final. Y si hubo un partido que marcó el "antes" y el "después" de España, ése fue sin dudarlo el que enfrentó (30 de noviembre de 1977) a nuestro equipo con Yugoslavia en el estadio conocido por todos los aficionados al fútbol como "pequeño Maracaná" de Belgrado. Rubén Cano marcó un valiosísimo gol con la espinilla en el minuto 71, y luego Juanito, al ser sustituido cinco minutos más tarde por el seleccionador Ladislako Kubala, tuvo la increíble ocurrencia de colocar el pulgar hacia abajo, recordándoles a los enfebrecidos yugoslavos que en ese instante estaban con los dos pies fuera del Mundial.
 
Pero, por lo demás, a España no le ha ido del todo mal en el pequeño Maracaná. Allí jugamos, en partido clasificatorio para el Mundial de Méjico-70, el 27 de octubre de 1968. El partido concluyó con empate a cero en el marcador. Aquel resultado no nos sirvió a ninguno de los dos, y tanto España como Yugoslavia se quedaron sin disputar el Mundial mejicano. Más recientemente, (30 de abril de 1997) ambos equipos empataron a uno, en partido de clasificación para el Mundial de Francia-98. En aquella ocasión marcaron Hierro (minuto 18) y Mijatovic (minuto 86), ambos desde el punto de penalti. España jugó en Francia, pero lo hizo tan rematadamente mal que cayó eliminada en dieciseisavos de final, ni siquiera en nuestros tradicionales cuartos.
Este miércoles España regresa al pequeño Maracaná y, tal como nos lo pintó Pedja Mijatovic el domingo por la noche en "El Tirachinas" de la Cadena Cope, aquello huele otra vez a encerrona. Parece que incluso los aficionados del Estrella Roja y el Partizán ("como las aficiones del Real Madrid y el Barcelona en España", nos aclara Mijatovic) han firmado la paz hasta que pase el partido de España. Ya saben que el objetivo es clasificarse para el Mundial del 2006, donde volveremos a caer en los cuartos de final. Un clásico.
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