El negocio del deporte

Regalo de Reyes para Maljkovic

Juan Manuel Rodríguez
El único título del que pudo sacar pecho la pasada temporada Florentino Pérez fue el de la Liga ACB obtenido por el equipo dirigido magistralmente por Bozidar Maljkovic. Aquello simplemente no aparecía en el guión por ningún lado, y mira que buscamos, pero los Bullock, Gelabale, Hervelle, Herreros y compañía improvisaron y el Real Madrid ganó el campeonato en la pista del Tau de Vitoria, inicialmente favorito cuando empezó la final. El partido definitivo es claramente definitorio del carácter de este serbio que ya ha ganado cuatro Copas de Europa con tres equipos diferentes. Quien aguantara aquel quinto partido alocado y dramático ya puede ir por ahí presumiendo de tener un corazón a prueba de bombas. Lolo Sainz habló de un "año de transición", pero Maljkovic fichó a un montón de jugadores nuevos y dio la gran sorpresa del baloncesto español.
 
Era, pues, de justicia que ahora el club premiara un trabajo tan bien rematado. Como todos los grandes entrenadores, Bozidar Maljkovic tiene circulando por ahí un par o tres de "leyendas negras" que, si yo fuera él, lejos de desmentirlas trataría de acrecentarlas en la medida de lo posible. Uno no es nadie sin una leyenda, y cuanto peor, mucho mejor. De todas formas los enemigos que tiene Boza se me antojan del "peso pluma", mientras que él es un auténtico "peso pesado" que me parece que todavía guarda celosamente algún golpe secreto. Cuando Maljkovic se pone a hablar de baloncesto la actitud inteligente consiste en escucharle en silencio. La decisión de Antonio Martín (imagino que habrá sido suya) es acertada. En un momento bastante complicado para el equipo, la reacción del club ha resultado tan sorprendente como el quinto partido que le dio la victoria al Madrid en la última Liga ACB.
 
La resurrección del baloncesto madridista, a quien algunos querían enterrar en vida, se debe en gran medida a Maljkovic, el desenterrador. Ahora la operación perfecta consistiría en lo siguiente: mantener a Maljkovic en el banquillo hasta 2008 y luego ascenderle al puesto que ocupa en la actualidad Antonio Martín. Dice Maljkovic que, a pesar de las dificultades, él es optimista también este año porque siempre ha ganado títulos en todos los equipos en los que ha estado. Esa es precisamente una de sus "leyendas negras", la de la prepotencia. Es posible que sea prepotente (¡como para no serlo con dieciocho títulos a sus espaldas!), pero también consigue resultados y es un ganador nato. El Real Madrid hace bien en quedárselo.
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