El negocio del deporte

"Póker brasileño" para el Real Madrid

Juan Manuel Rodríguez
Es posible que, para acabar de una vez por todas con una crisis de juego y resultados que ya dura dos largos años (una auténtica eternidad tratándose del Real Madrid), Florentino Pérez, supondremos benévolamente que asesorado por Sacchi, Butragueño y el propio Luxemburgo, haya hecho lo más sensato recurriendo a la fuente misma del fútbol concebido como puro espectáculo de masas. El Real Madrid ha contratado a otros dos jugadores brasileños más, reconociendo explícitamente que no hay nada mejor ni tampoco más seguro que marcharse directamente al país de los pentacampeones mundiales para solucionar de una tacada todos los problemas.
 
Cuando, procedente del Calcio, Roberto Carlos llegó a España, lo hizo con un montón de interrogantes a cuestas. A pesar de su indudable calidad, Roberto había sufrido mucho en Italia. Aquella forma de entender el fútbol le convirtió -afortunadamente para el Real Madrid- en un jugador prescindible. Y aquí acabó por explotar. En el caso de Ronaldo, Florentino Pérez arriesgó mucho trayéndose a un futbolista cuya rodilla despertaba numerosas incógnitas. Tampoco ayudaba, desde luego, la fama de delantero ausente y un poco juerguista que precedía al "nueve" de Brasil. Sin embargo, a pesar de que Ronaldo, efectivamente, va y viene con su juego y con sus goles, puede decirse que aquella fue también una operación acertada. Ahora el Real Madrid completa su póker con Baptista y, ¡por fin!, Robinho. No existe riesgo en el caso del primero puesto que la Bestia no sólo se ha adaptado perfectamente al fútbol español sino que, a lo largo de las dos últimas temporadas, ha marcado cincuenta goles con el Sevilla, tan sólo cinco menos que Ronaldo.
 
Desconozco si ha sido una táctica premeditada pero, en lo que a Robinho se refiere, pareciera como si el club, blindándole con un entrenador brasileño en el banquillo y otros tres amigos más sobre el campo, quisiese evitar que el suyo fuese un aterrizaje forzoso del estilo del protagonizado en su día por Denilson, otro "mago del balón". Sólo tengo una duda, y ésta no afecta a la calidad de los dos jugadores contratados sino a la habilidad de Luxemburgo para gestionar el "factor humano" porque... con Ronaldo, Baptista y Robinho, ¿dónde y cuánto jugará Raúl?... Este no es Guti sino un auténtico "peso pesado" que, a sus veintisiete años, querrá evitar como sea que le jubilen antes de tiempo. Esta plantilla parece diseñada para Vicente del Bosque, un fenomenal director de recursos humanos.
 
Posdata filosófica: Me hace mucha gracia Valdano. En la contraportada del Marca dice que, tras preguntarle por Guti, el brasileño Sócrates le respondió: "es un jugador extraordinario". "Lo dice un filósofo", titula Valdano, ahora de nuevo metido a periodista. Y yo digo lo siguiente: si le hubiera hecho a Sócrates idéntica pregunta por Raúl, Zidane, Beckham, Ronaldo, Owen, Figo y Solari, ¿qué habría dicho?... Probablemente lo mismo: son unos jugadores extraordinarios. ¿Y qué hacemos ahora poeta?... Por cierto Jorge: ¿jugó mucho Guti contigo en el banquillo?
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