El negocio del deporte

Paracaidismo y "paracapello"

Juan Manuel Rodríguez
Me gustaría no haberme dado nunca por enterado de la información aparecida el otro día en La Stampa según la cual el Real Madrid le habría ofrecido a Fabio Capello un contrato por el que cobraría siete millones y medio de euros al año. Ya ven que todo ("gustaría", "habría", "cobraría"...) es muy condicional. Reconozco que esa ¿noticia? (pongámosla por ahora en cuarentena) genera en mí un importante estado de inquietud y desasosiego. Aunque, mucho más que no haberme dado por enterado de lo publicado en Italia, me gustaría que eso no fuera realmente cierto. El caso es que si al final vuelve Capello (y ya adelantamos hace tiempo en la Cadena COPE que existe un acuerdo entre club y entrenador) mi inquietud se tornará inevitablemente en estado de ansiedad permanente puesto que, salvo que alguien "cante la gallina", no habrá forma de saber si al final será verdad que Capello cobra una cantidad de dinero tan desorbitada como ésa, ni tampoco si hubo alguien tan loco como para pagársela.
 
De no ser cierta la información, habrá que reconocerles a los periodistas de La Stampa un especial arte a la hora de adornar la mentira puesto que indican que Capello se lo está pensando y que la Juve (que le paga "sólo" la mitad) ya le ha hecho saber que ellos no pueden llegar a esas cantidades. Al italiano no cabría aplicarle, desde luego, aquella ingeniosa frase del presentador de televisión Michael Parkinson cuando aseguró aquello de que "aparte del paracaidismo, no conozco una profesión de mayor riesgo que la del entrenador de fútbol". Si Capello viniera al Real por esa cantidad de dinero (y no pienso entrar en el juego de si lo vale o no lo vale), estaría echando un órdago a la grande de mano y con cuatro reyes: ganaría tres millones y medio de euros más al año de los que ganaba en Italia y le tenderían una alfombra roja a sus pies. ¿Riesgo?... Para riesgo el del minero, oiga. Eso no sería paracaidismo sino "paracapello".
 
Jorge Valdano (¡oh, es él!) ha dicho en el programa de televisión Fórmula Marca que si el Real Madrid sólo quiere jugar a ganar, Capello es bueno. Dejando al margen que Capello tampoco garantizaría las victorias (alguien del fútbol me dijo esta semana que "estos", refiriéndose al gremio de los entrenadores, "ganan sólo por perder porque por ganar ganan más todavía"), lo que Valdano viene a decir, y en éste caso con toda la razón del mundo, es que a un club como el Real Madrid no debe importarle sólo el fin sino también los medios que emplea para alcanzarlo. Además, desde el punto de vista institucional, el Real Madrid no sólo tiene la obligación de ser un club sensato sino que también debe parecerlo. Por eso decía al principio que me habría gustado que esa ¿noticia? no hubiera aparecido jamás en La Stampa. Su sola visión daña la vista. Me resisto a creer que haya nadie tan insensato como para materializarla algún día.
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