El negocio del deporte

Orenga, Maljkovic y el "caso Carlos Jiménez"

Juan Manuel Rodríguez
Curioso. Juan Antonio Orenga dice que el Real Madrid trata de desestabilizar al Estudiantes para, a renglón seguido, poner él mismo en práctica la táctica que tanto critica en su máximo rival. ¿Cómo se entiende, si no, que afirme que Maljkovic les pidió a sus jugadores que hicieran declaraciones tras el codazo de Vidaurreta a Hervelle?... ¿Quién le filtró al entrenador estudiantil esa hipotética reunión?... Pues él mismo descubre a su "garganta profunda": "Después del partido hubo una reunión en el vestuario forzada por Maljkovic, y en la que estaba Alberto Herreros, en las que les dice a los jugadores que él no va a hacer declaraciones, pero que las hagan ellos. No me gusta, no me parece correcto"... ¿Quién informó a Orenga de esa supuesta reunión?... ¿Bullock? ¿Sinanovic, que acaba de aterrizar en Barajas? ¿Gelabale?... Lo que Orenga deja caer, quizás ingenuamente, quizás tratando de desestabilizar al Real Madrid, es que fue el propio Alberto Herreros quien le informó de esa circunstancia. Y si Bullock se equivocó al arremeter contra Vidaurreta, ahora Orenga se equivoca también al decir lo que ha dicho... ¿En qué lugar deja a su amigo Herreros?
 
Las relaciones entre Real Madrid y Estudiantes han gozado siempre, a lo largo de la historia, de una mala salud de hierro. El "caso Carlos Jiménez" sólo ha vitaminizado esas pésimas relaciones que, por otro lado, lo único que consiguen es echarle un poquito de picante a una Liga ACB que cada día interesa a menos gente y que se ve abocada a competir, si es que puede, con el programa de mascotas "pelo, pico, pata". Sobre el caso de Jiménez, Orenga tiene su visión de las cosas, una visión coincidente, como no podía ser menos, con la del club que le paga. Supongo que Antonio Martín tendrá una opinión diferente y el propio Carlos Jiménez, que es el principal damnificado, otra distinta. La pregunta que habría que hacerles a los dueños de Estudiantes es la siguiente: ¿si Jiménez hubiera expresado públicamente su deseo de irse al Fútbol Club Barcelona también le habrían exigido al equipo catalán el pago íntegro, hasta el último euro, de su cláusula de rescisión de contrato?... Carlos Jiménez, que es mayor de edad, firmó en su día un contrato con Estudiantes, y más tarde, por lo que fuera, cambió de opinión y manifestó por activa y por pasiva que su deseo era jugar con el Real Madrid. Es un hecho comprobado que el Real Madrid estaba interesado en el jugador, y también lo es que Jiménez quería vestir de blanco. Porque Jiménez tiene firmado un contrato con el Estudiantes y el Real Madrid considera absolutamente desorbitada y fuera de mercado su cláusula de rescisión de contrato es por lo que, ahora mismo, Carlos sigue trabajando en Estudiantes. ¿Contentos?... Pues no, desafortunadamente no hay nadie contento.
 
El Estudiantes ha retenido en contra de su voluntad física y mental, porque la legal está claramente de su parte, a un jugador que no quiere estar donde está. El club madrileño no puede estar contento. Carlos Jiménez tiene que entrenar con un equipo del que quería irse y supongo que eso, inevitablemente, afectará a su rendimiento. Y el Real Madrid se ha quedado sin un jugador que le interesaba pero que, evidentemente, tenía una "cláusula galáctica". Ninguna de las tres partes puede estar satisfecha, pero, desde mi punto de vista, el menos perjudicado es el Real Madrid. De ahí, probablemente, que Juan Antonio Orenga hable de "desestabilización". La reflexión que deben hacerse los responsables de Estudiantes es la siguiente: ¿Retuvieron a Carlos Jiménez exclusivamente por su valor como jugador o lo hicieron sobre todo para evitar el desgaste público que habría supuesto para ellos dejarle escapar precisamente al Real Madrid?... La respuesta, después de la publicidad.
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