El negocio del deporte

Monchi for president

Juan Manuel Rodríguez
Lo primero que quiero decir, no como justificación sino para que Del Nido y compañía no busquen más excusas a su bochornosa actitud en todo lo que está aconteciendo tras el "caso Arango", es que zolochos (o sea, zoquetes, bolonios, papanatas...) los hay en todos sitios, pero que observando el grado de gansadas que sueltan por la boca los "responsables" del Sevilla, uno llega a la conclusión de que lo mejor para ese club es que asumiera el mando de las operaciones cuanto antes el silencioso Monchi, un hombre que ha demostrado con creces su buen hacer desde la parcela deportiva. Para los directivos del Sevilla habría resultado mucho mejor que Arango jugara en el Real Madrid o en el Fútbol Club Barcelona porque así podría acusar al club agredido de centralismo, manos negras y manos blancas, conspiraciones, persecuciones y vaya usted a saber cuántas cosas más.
 
Pero Arango, a quien por cierto tuvieron que dar cuarenta y siete puntos en la cara y que, al volver en sí, no hacía más que repetir que quería regresar cuanto antes con la selección de Venezuela, no es madridista ni tampoco barcelonista sino que juega en el Mallorca, club con menos poder e influencia de los que pueda tener el Sevilla. Siguiendo un argumento tan fatuo como el que suelen emplear desde el club andaluz, ¿querría decir que el Sevilla habría movido hábilmente sus hilos en la Federación si finalmente no sancionaran a Javi Navarro?... Para otro tipo de declaraciones que he tenido ocasión de leer (como las de un abogado que dice que "en estos días se han detenido tres etarras en Francia y he visto en los periódicos que se ha escrito más de Javi Navarro") propongo un test de inteligencia para ver si el individuo en cuestión está en condiciones de defender a alguien. Y en cuanto a lo dicho por Pablo Alfaro, simplemente "no comment", yo creo que ya le han reído bastante las gracias en otros sitios a este caballero.
 
La cuestión de fondo es qué hacer, cómo actuar ante una acción como la que se produjo el otro día entre Navarro y Arango y que, desgraciadamente, pasó desapercibida para el árbitro. ¿Se deja impune? ¿Simplemente no se actúa?... Sancionando a Navarro no se estará rearbitrando en absoluto el partido sino que simplemente se impartirá justicia. ¿O es que alguien piensa que si el árbitro hubiera visto claramente la jugada no habría expulsado mil veces del campo al central del Sevilla?... Y ojo porque no estamos hablando de un gol fantasma, un penalti inexistente o un corner mal concedido sino de algo mucho más serio porque, según los médicos que le atendieron, Arango pudo haber muerto después de esa jugada. ¿Qué hacer? ¿Cómo actuar en este tipo de acciones, al margen del nombre de los clubes implicados?
 
Quien habla de persecución hacia Javier Navarro lo hace desde la "barricada sevillista", pero es que aquí nadie ataca al Sevilla salvo quienes ofenden descaradamente nuestra inteligencia. Nadie piensa que Navarro fuera a hacer daño adrede a Arango, pero su acción -reprobable desde cualquier punto de vista, incluido, seguro, el sevillista- debe conllevar una reacción por parte de los Comités de la Federación Española de Fútbol. Teniendo en cuenta las mamarrachadas que dice el abogado del Sevilla, el hipotético recurso a Alfredo Flórez será sólo la penúltima sandez... Lo dicho: "¡Monchi for president, y cuanto antes!"
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