El negocio del deporte

Lo que va de Magath a Luxemburgo

Juan Manuel Rodríguez
Lo que hizo Felix Magath el otro día es muy alemán. Después de otra victoria del Bayern de Munich en la Bundesliga y tras un viaje de cuatrocientos kilómetros en autobús, el "torturador", como el conocen por aquellos lares, hizo entrenar durante una hora a sus futbolistas nada más llegar a la ciudad deportiva de Säbener Strasse a las tres y media de la madrugada. Magath explicó en el vestuario que sólo Ballack y Sagnol se habían salvado de la "quema", pero ni uno ni otro recibieron por parte del entrenador el ambicionado "pase per nocta". Y digo que lo de Magath casa perfectamente con la cultura futbolística alemana porque los alemanes llegan al gol a través del dolor. Lo suyo nunca han sido las "bicicletas" ni las "folhas secas" sino la bravura, la casta, el empuje... Probablemente Magath, que fue cocinero antes que fraile, sepa que en cuanto el fútbol deje de dolerles a sus jugadores aquello se desmadrará irremisiblemente.
 
Uli Hoeness, otro alemán de la quinta de Magath, dijo hace tiempo que el Real Madrid se había convertido en un circo: "Nunca había visto un teatro de monos de esa naturaleza", apostilló al conocer la contratación del inglés David Beckham. Ayer Alfredo di Stéfano coincidió con Hoeness en el fondo de la cuestión al afirmar que "no se puede hacer una campaña terrible en la contratación de jugadores... Los intrusos perjudican al club y luego se lavan las manos". Yo le propondría encantado a Florentino Pérez el fichaje de Magath, aunque es posible que Federico Jiménez Losantos tenga razón y, en cuanto tratara de torturarles aunque sólo fuera dejándoles sin postre, Felix saliera escaldado de ese vestuario.
 
Vanderlei Luxemburgo, que sólo tortura a los buenos amantes del fútbol por las bandas, debe haberse dado cuenta de que llegó para él la hora de la verdad. El brasileño ha empezado a decir más tonterías de las que suelen ser habituales y nos ilustra con lugares comunes del estilo de "que me echen y me voy". Hay otra "boutade" que repiten sistemáticamente todos y cada uno de los entrenadores del Real Madrid cuando se ven perdidos: "Algunos piensan que se gana sólo por ser del Madrid"... ¿Quienes lo piensan? ¿El lo piensa? ¿Lo piensa Raúl? ¿Lo piensa Zidane? ¿Quienes? ¿O acaso se refiere a Florentino Pérez?... Nombres de los pensadores. Apellidos. Filiación social. ¿Son muchos? ¿Son pocos? ¿Cuántos son? ¿Se reúnen por las noches a la luz de un candil?... Luxemburgo se da cuenta ahora de que con su trayectoria por el Guarani y el Paraná tiene tanto crédito aquí como tendría con mil "Mortadelos" en Brasil. Está sólo. Como Magath en el Bayern de Munich. Pero al alemán no le importa sufrir.
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