El negocio del deporte

Guti como De la Peña

Juan Manuel Rodríguez
Julián Gorospe se retiró del ciclismo profesional siendo la "eterna promesa", el corredor que pudo haber sido y no fue. Todos los especialistas coincidían a la hora de afirmar que Gorospe era un "súper-clase" y, de tanto repetirlo, nos quedamos todos con la miel en los labios. A Guti le pasa un poco lo que le sucedió a Gorospe. Es innegable que es un "súper-clase", pero nunca le perdonaré que se convirtiera en un futbolista excesivamente cómodo, incluso un poco cobarde. Porque Guti lleva siendo los últimos diez años, con todos y cada uno de los entrenadores que han ido pasando por ese club, suplente en el Real Madrid. Cabe la posibilidad de que haya sido por cobardía de los técnicos, pero él tampoco ha sabido (o querido) dar los dos pasos al frente imprescindibles para exigir lo que un sector del periodismo deportivo reclama para él con insistencia.
 
Y es curioso porque habrá que reconocer que, con Guti sobre el campo, el Real Madrid lo suele tener todo bastante más claro en ataque. Todos los entrenadores alaban a Guti, e incluso Luxemburgo destaca su "disciplina táctica", pero ninguno cuenta con él. El caso del entrenador brasileño resulta espectacular porque Gravesen (acaba de llegar y no es precisamente un "galáctico") ya le ha quitado el puesto. En Soria Guti sólo tuvo diecinueve minutos para demostrar lo que vale un peine, y también tendremos que convenir en que el madrileño los aprovechó. Guti es madrileño y producto de la cantera madridista, y además ha jugado de todo menos de portero... Entonces, ¿por qué no acaba de triunfar? Dicen que Luxemburgo se ha puesto como fecha límite para que se vea su verdadero equipo el partido del próximo sábado contra el Español. Resulta un poco contradictorio pero parece como si Guti tuviera menos posibilidades de jugar como titular a medida que se muestra más decisivo para su equipo.

¿Sufre Guti el "síndrome de "Iván de la Peña"?... El "pequeño buda" tuvo que marcharse del Barcelona y sufrir una larguísima travesía del desierto para dejar de ser la "eterna promesa" y convertirse en el futbolista determinante que es ahora en el Español. De la Peña quizás diera en su momento esos dos pasos hacia adelante que no se atreve a dar Guti, convertido en un suplente de lujo excesivamente acomodado.
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