El negocio del deporte

Gordofobia en el campo del Betis

Juan Manuel Rodríguez

Existe un síntoma evidente de la notable mejoría que ha experimentado el juego del Real Madrid en los últimos partidos. Después de mucho tiempo, resuena otra vez con alegría aquel cántico que hicieran famoso en el estadio del Molinón los aficionados del Sporting de Gijón: "¡así, así, así gana el Madrid!". Y lo añorábamos, lo echábamos de menos. En el campo del Betis se oyó otra vez aquella vieja cancioncilla, y Lorenzo Serra Ferrer se quejó con amargura de una falta de Antonio Cassano en el gol, una mano del "ogro" Gravesen y un empujón sobre Juanito. Vamos, lo habitual en estos casos, nada nuevo bajo el sol.

Lejos de tener el ojo vago, Serra Ferrer es lo más parecido que conozco al lince ibérico. Un lince estrábico, eso sí, un lince bizco ya que no se atrevió a opinar sobre el gol (legal, legalísimo) que el mismo árbitro anuló a Baptista. Eso de que vuelva a hablarse de los árbitros y del Madrid es la prueba más rotunda de que Juan Ramón López Caro está en la línea correcta. Es posible que el Betis pueda permitirse el lujo de caerle simpático a los demás, pero clubes como Real Madrid, Barcelona, Milán, Juve o Manchester están en la obligación de caerle mal a todos salvo a sus propios seguidores. Cuando un equipo cae bien es que gana poco, lo contrario constituiría una imposibilidad metafísica.

Desde aquí pido la inmediata intervención de la Comisión Antiviolencia por los desagradables insultos que se profirieron contra el pobre Cassano en cuanto pisó el campo. El "¡gordo, gordo, gordo!" resonaba en las gradas del Manuel Ruiz de Lopera. ¿Es asumible ese comportamiento gordófobo por parte de la afición del Betis? ¿No puede esa actitud terminar enfrentando a los gordos con los flacos de España? ¿Dónde están las asociaciones de ciudadanos gordos de España? ¿O es que lo que se produjo el miércoles es sólo un "lance del juego"? Por favor, demos carpetazo a la discriminación contra aquellos ciudadanos con unos kilitos de más. No existe el gordito feliz.

Mejora el Madrid y mejora también el Atlético de Madrid. Coincido con Pepe Murcia cuando dice que la eliminatoria se perdió en el estadio Vicente Calderón. O sea, la eliminatoria que perdió hace una semana Carlos Bianchi casi logra salvarla el entrenador del equipo filial. Y con el mismo "material". Eso sí, Murcia no es ingeniero nuclear como su antecesor argentino. ¿Vería el "virrey" el partido por la tele? Por falta de tiempo libre no será.
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