El negocio del deporte

Este "7" es mucho "7"

Juan Manuel Rodríguez
Perogrullo estaría muy orgulloso de nosotros. "España depende de sí misma", dicen tras el empate a cero obtenido en el Pequeño Maracaná de Belgrado. ¿Y cuándo no?... En realidad España siempre dependió de sí misma. Es más, si la selección de Luis Aragonés hubiera hecho lo que se esperaba de ella en Bosnia o Lituania, España estaría ya a estas alturas clasificada para el Mundial de Alemania. Pero en Bosnia empató a uno, y en Lituania lo hizo a cero. Ayer, de nuevo, volvió a empatar sin goles contra Serbia, lo que para algunos constituye una auténtica heroicidad. Terminará pareciendo que el grupo séptimo es otro "grupo de la muerte", pero no.  España depende de sí misma, como les sucede a Serbia, que es primera, y a Lituania, que está empatada a puntos con nuestra selección. Nuestro consuelo es que también se clasifican los dos mejores segundos. Gran consuelo. Un consuelazo.
 
Hace tiempo soñamos que la selección española de fútbol estaba entre las mejores del mundo, pero no es así. España cayó sin honor en la Eurocopa de Portugal, y ahora lo tiene complicado para lograr la clasificación para el Mundial. El nivel de la España futbolística es ramplón, un nivel de andar por casa. Cuando España se las tiene que ver con una de las "grandes", simplemente se deja ir. A España le falta algo, no llega, o llega pronto, o lo hace demasiado tarde. O juega bien cuando no toca, y cuando toca lo hace rematadamente mal. Y no creo que Luis vaya a conseguir darle la vuelta a esa tendencia.
 
Por eso me resulta mucho más gracioso el debatillo de "Raúl, sí, Raúl, no". Esperamos que el "niño-récord", la única "perla" que tiene España junto a Iker Casillas y Fernando Torres, remolque él sólito a una selección que arrastra un pasado histórico decepcionante y mediocre. El lastre es enorme, y Raúl, que es un hombre de éxito contrastado, no puede él sólo, es imposible. Desconozco cómo estará físicamente Raúl, ni tampoco me importa demasiado. Este miércoles volvió a ser otra vez el mejor, el auténtico referente de una selección sin pegada y con un carácter peligrosamente ciclotímico. Raúl corroboró que, incluso estando mal como algunos aseguran que está, es bastante mejor que muchos que están teóricamente muy bien. Una cosa es la gimnasia, y otra diferente la magnesia. Otro gallo nos hubiera cantado con once Raúles cojos en el Pequeño Maracaná. Porque este "7" es mucho "7".
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