El negocio del deporte

Briatore, el Gaspart de la Fórmula Uno

Juan Manuel Rodríguez

Cuando Fernando Alonso estornuda, la Fórmula Uno se constipa. Nada más conocerse el fichaje del piloto español por la potentísima escudería McLaren empezaron a surgir preguntas, una a una, como caen las fichas en esos récords mundiales del "Domino's Day"... ¿Le ofrecerá Flavio Briatore a Alonso, ahora que ya conoce que su chico se marcha a la competencia, las mismas armas que en 2005? ¿O inclinará esta vez su cariño hacia Fisichella? La marcha de Alonso compromete seriamente el futuro de Renault en la Fórmula Uno y, aunque sería del género tonto que la escudería francesa tirase piedras contra su propio tejado, el día a día será muy complicado para el vigente campeón mundial. Alonso es indudablemente mejor piloto que Fisichella, pero el fichaje por McLaren puede ser considerado como un delito de alta traición.

Por otro lado, ¿cómo afectará el fichaje de Fernando Alonso a las futuras relaciones con su padrino Briatore? Parecía que el destino de ambos estaba inevitablemente unido, pero resulta que el italiano se enteró de todo por la prensa. En 2006, por otro lado, se darán un par de circunstancias curiosas. Alonso competirá con Renault contra McLaren, su próximo equipo. Y Kimi Raikkonen y Juan Pablo Montoya lo harán con McLaren sabiendo perfectamente que en 2007 deberán dejarle un volante libre al piloto español. ¿Quién será, será? El sueño de Ron Dennis sería poder contar con Alonso y Raikkonen, los dos mejores pilotos del momento, pero eso parece harto difícil teniendo en cuenta que los dos deberán competir directamente en los próximos años por el Mundial. ¿Montoya, quizás? Ese encaje de bolillos tampoco sería nada sencillo puesto que el colombiano no quiere ver ni en pintura al vigente campeón mundial. Más fichas de dominó.

Sin embargo, todo el mundo coincide en algo: en el año 2007, el mejor piloto del mundo estará sentado al volante del mejor monoplaza. Fernando Alonso quería dar ese salto de calidad imprescindible cuando uno se convierte en el número uno. A Flavio Briatore le toca desempeñar en este melodrama el papel de Joan Gaspart. Y Ron Dennis es, definitivamente, el Florentino Pérez de la Fórmula Uno.
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