El negocio del deporte

Benito Floro, el nuevo hombre idóneo

Juan Manuel Rodríguez

"Conocéis la trayectoria de Benito Floro", dijo Emilio Butragueño en la presentación del asturiano como nuevo director de fútbol del Real Madrid. Pues sí, Emilio, conocemos su trayectoria. Floro empezó entrenando al Silla, de ahí pasó al Torrente y más tarde dirigió a Denia, Gandía, Alzira, Onteniente y Olímpico de Játiva. Logró el ascenso a Primera División con el Albacete, consiguió una Copa del Rey con el Real Madrid y, tras su destitución, regresó al Albacete. Después entrenó al Sporting de Gijón, Vissel Kobe de Japón, Monterrey de México y Villarreal. Y hasta hoy, Emilio. Esa es la trayectoria de Benito Floro. Y como todos conocemos la trayectoria de Floro, interpretamos que has tenido que ficharle por otra cuestión que no sea su trayectoria. Lo más importante que ha conseguido Benito Floro ha sido una Copa del Rey con el Real Madrid (hace doce años de aquello) y acabar séptimo en la Liga con el Albacete.

"Creemos que éste es el hombre idóneo...", dijo después Butragueño. Lo mismo que dijo con Arrigo Sacchi. Lo mismo que dijo con Vanderlei Luxemburgo. Lo mismo que dijo con Juan Ramón López Caro. Y lo mismo que dice ahora con Benito Floro. Pensando en el futuro, el vicepresidente del Real Madrid podría grabar ese mensaje ("creemos que éste es el hombre idóneo...") dejando un espacio para rellenarlo con el nombre del nuevo. Así, Butragueño no tendría que acudir a la rueda de prensa. En su lugar habría un robot y, a su lado, el nuevo. Y el robot diría: "creemos, bip, que éste, bip, es el hombre idóneo, bip, bip, bip". Y el nuevo asentiría, sí, sí, sí. Y el robot repetiría, bip, bip, bip.

Buceando en Internet he encontrado también unas declaraciones de Arrigo Sacchi sobre Benito Floro. ¿A que no adivinan que dijo el italiano sobre Floro allá por 1992? ¡Pues sí, pues sí! ¡Dijo que era el hombre idóneo! En una escena de la famosa película Tiburón, el alcalde de Amity le explica al jefe de policía por qué no debe cerrar la playa. Y le dice más o menos lo siguiente: "Gritas ¡Barracuda!, y no pasa nada... Gritas ¡Tiburón!, y la gente sale despavorida…" Alguien ha debido gritar "¡Tiburón!" en el Real Madrid.

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