El negocio del deporte

Barça: la segunda Copa de Europa, más cerca

Juan Manuel Rodríguez

Quiero que conste en acta que el Barça actual me parece que es mejor equipo que el añorado "dream team" liderado por Johan Cruyff. Y que algo muy gordo tendría que suceder para que, además de ganar con holgura la Liga española, no se proclamara también campeón de la Champions League. El Barcelona se lo merece y el fútbol, sobre todo viendo lo que hay por ahí suelto, también. El caso es que el equipo de Rijkaard bailó al Milan en San Siro y, por si quedara todavía alguna duda, Ronaldinho certificó que es el mejor futbolista del mundo. Al brasileño se le caen los pases, no los da. Le sobran y por eso va por ahí tirándolos, como hacen los Reyes Magos con los bastones de caramelo y las chocolatinas. Sus compañeros sólo tienen que seguir de cerca la cabalgata. Sirva como ejemplo el desdeñoso balón que le metió en profundidad al pequeño Giuly para que éste marcara el único gol de la noche. Juraría que ese pase se le cayó del bolsillo, no lo dio.

¿Puede remontar el Milan en el Nou Camp? El Milan tiene tantas posibilidades de remontar en el Nou Camp como yo de recibir una llamada telefónica de Natalia Verbeke invitándome a cenar esta noche. ¿Puedo recibirla? Puedo. Mi número aparece en la guía telefónica. ¿Es probable que la reciba? Pues, para mi desgracia, es bastante improbable. El Milan puede remontar la eliminatoria en Barcelona pero yo creo que es bastante improbable que lo logre. Todas las personas con las que he hablado dicen lo mismo: "¡sí, sí, pero ellos son italianos!". Algunos son italianos, otros no. Maldini es italiano, pero en junio cumplirá treinta y ocho años. Costacurta es italiano, pero el lunes que viene apagará cuarenta velitas. Fiori es italiano, pero dentro de una semana cumplirá los treinta y siete. Nesta, Ambrosini o Gatusso son italianos los tres, pero ninguno de ellos tiene fútbol que oponer al de Eto'o, Márquez o Iniesta. Sólo Pirlo podría. Y Shevchenko. Pero el ucraniano se va a la Premier, y Pirlo es poco para tanto Barça. Como la cosa siga igual, Cafú, que va a cumplir treinta y seis el próximo verano, acabará siendo el baby de la plantilla.

Costacurta, Maldini y Fiori tienen más posibilidades de pasar a formar parte del gobierno del Olivo que de darle un vuelco a la eliminatoria. El único "pero" que puedo ponerle al Barcelona es el mismo que ya le puse en anteriores eliminatorias. Ante este Barça uno tiene que quitarse el sombrero, pero no es un equipo asesino, no mata los partidos cuando está en disposición de hacerlo. Con el 1-0 prefirió dedicarse al rondito cuando tenía la posibilidad de machacar al rival. Por un momento, con Maldini y Cafú sobre el césped, llegué a pensar seriamente en la posibilidad de que Ancelotti se sacara a sí mismo al campo. ¡Total, sólo cumplirá cuarenta y siete en junio!

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