Populismo y desconfianza: el preocupante legado económico de Sánchez

José María Rotellar

Pedro Sánchez dejará un legado complicado a quien le suceda en la presidencia del Gobierno. Su problema es de origen, del momento y modo en cómo llegó a la presidencia del Gobierno. No se puede pretender gobernar con una cifra tan escasa como 84 diputados en un parlamento que cuenta con 350 escaños, como Sánchez hizo durante varios meses, ni sustentado sobre una alianza antinatural. Todo lo más, como ha hecho Sánchez, se puede alcanzar el poder, pero no gobernar.

El legado de Sánchez será malo, no ya por los datos de nivel que presente, sino, sobre todo, por tres elementos: la tendencia de agudización del empeoramiento por la inseguridad generada, la ausencia de reformas y las propuestas populistas que hacen de su política económica una política errónea.

Todo eso, lo que ha desatado no es otra cosa que la desconfianza en la política económica que aplica y su gestión cambiante de la pandemia, que hace que los agentes económicos, principalmente las familias y las empresas, hayan intensificado su prudencia ante el empeoramiento de expectativas.

Todas las instituciones, nacionales e internacionales, que realizan predicción económica coinciden en que España será el país desarrollado que más tardará en recuperar los niveles previos a la pandemia. Eso no es fruto de la casualidad, sino a la equivocada política económica -en ocasiones, incluso sin rumbo fijo- del Gobierno del presidente Sánchez.

Así, desde que fue investido Sánchez como presidente del Gobierno, tras la moción de censura de mayo de 2018, ha aplicado una política económica que se ha alejado de los parámetros establecidos en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la Unión Europea, relativo a las condiciones para mantener una convergencia económica que hiciese posible la convivencia armónica de los países que integran el euro en materia económica, elemento imprescindible al haber entregado todos ellos la política monetaria y mantener la política fiscal.

Esos criterios nunca fueron un capricho, sino la forma de asegurar que las medidas de política monetaria que tomase el Banco Central Europeo, que lo hace en función de lo que más conviene a la media de la eurozona, afectasen a todos los países por igual, y la única manera de garantizarlo era que todos los países se comportasen de manera muy similar.

¿Y qué ha originado esa política económica errónea? Lo siguiente:

  • El PIB cayó un 10,8% en el último año completo (2020), frente al crecimiento del 3,7% del último año completo anterior a la llegada de Sánchez al Gobierno (2017).

evolucion-anual-del-pib.jpg
  • El PIB per cápita, que mide la riqueza de una economía, es de 23.690 euros, que es 1.280 euros menor que el que había (24.970 euros) el último año completo anterior a la llegada de Sánchez al Gobierno (2017).
pib-per-capita.jpg
  • La creación de empresas es 7,4 puntos menor que el ritmo al que se creaban en el momento de llegar Sánchez al Gobierno.

  • La disolución de empresas es 39,8 puntos mayor que el ritmo al que se disolvían en el momento de llegar Sánchez al Gobierno.

pib-per-capita.jpg
  • El Índice de Producción Industrial es 0,4 puntos menor al crecimiento que experimentaba en el momento de llegar Sánchez al Gobierno.

  • El número de viajeros es 4.669.994 viajeros menos que el dato que había en el momento de llegar Sánchez al Gobierno.

  • El número de pernoctaciones es 17.061.926 pernoctaciones menor al dato que había en el momento de llegar Sánchez al Gobierno.

  • El número de turistas extranjeros es 4.737.451 viajeros menos que el dato que había en el momento de llegar Sánchez al Gobierno.

  • La inversión extranjera recibida es 14.024,6 millones de euros inferior a la recibida en el momento de llegar Sánchez al Gobierno.

  • El IPC no deja de subir, al situarse en el 6,5% interanual, y es 6,9 puntos superior al dato que había al llegar Sánchez al Gobierno.

evolucion-de-la-tasa-interanual-del-ipc-desde-enero-de-1992-hasta-diciembre-de-2021.jpg
  • La inflación subyacente sube al 2,1% interanual y es 3,7 puntos superior al dato que había al llegar Sánchez al Gobierno.

  • El precio del MWh máximo alcanzado ha llegado a sobrepasar los 400 euros (y los futuros para enero cotizan muy por encima de los 400 euros), frente a los 83,55 euros del año en el que Sánchez llegó al Gobierno.

precio-maximo-alcanzado-del-mwh.jpg
  • El déficit público fue en el último año (2020) el 10,95% del PIB, frente al 3,04% del último año completo (2017) antes de llegar Sánchez al Gobierno.
saldo-presupuestario.jpg
  • La deuda pública cerrará 2021, según el Banco de España, en el 120,4% del PIB, tras estar en el 120% en 2020, que son 20,8 puntos más que la deuda sobre el PIB que había en el momento de llegar Sánchez al Gobierno.
deuda-sobre-el-pib.jpg
  • La tasa de paro juvenil se encuentra en el 38,38% de la población activa, es decir, 5,24 puntos más que la que había al llegar Sánchez al Gobierno.

En definitiva, la situación es muy preocupante, cada vez más. No sólo el Gobierno quiere aplicar políticas de gasto desmedido e impuestos altos, sino que, con su gestión de la crisis, nos ha llevado a la aplicación de políticas medievales que han arruinado nuestra estructura económica, haciendo mucho más difícil y lenta la recuperación de nuestra economía. Es una política económica equivocada, cuyo responsable final es Sánchez, con la dirección en la política económica de la vicepresidenta Calviño, que nos conduce hacia el estancamiento. Es el negativo legado de Sánchez que se vislumbra.

A continuación