Soler, Buenafuente, Albà y... ¡Otegi!

José María Albert de Paco

Uno de los hitos de TV3 en 2005 fue el programa El Favorit, que glosaba la figura de algunos de los catalanes que habían merecido un lugar en los libros de historia. Se trataba de desmenuzar el pasado mediante el uso de un lenguaje directo, asequible y a ratos incluso chistoso, conforme al principio pedagógico, tan caro a nuestros educandos, de instruir divirtiendo y divertir instruyendo. Al frente de El Favorit se hallaba el inefable Toni Soler, ideólogo, junto con Mikimoto y Buenafuente, de esa escuela radiotelevisiva de factura estilosa donde lo que no es broma es agravio. A su lado, el profesor de Historia Moderna y Contemporánea Oriol Junqueras oficiaba de autoridad académica, contrarrestando con templanza jesuítica la chocarrería de Soler. El payaso torpe y el payaso serio.

Pensaba en ello al hilo de la aparición de Junqueras en la retransmisión de la Diada en TV3, alcachofa en mano, en lo que parecía un remedo de su antiguo rol televisivo, por el que, gracias al trampantojo del croma, guiaba al espectador a través de escenas históricas, mezclándose con personalidades de la época. Un Forrest Gump après la lettre. Así, en el episodio dedicado a Companys vemos al hoy líder de ERC deambular por la Plaza Cataluña el 6 de octubre de 1934, esto es, el día en que aquél proclama el Estat Català (min. 22:29). En la imagen, y al decir de Junqueras, un grupo de mossos d'esquadra efectúa trabajos preparativos "de la movilización ciudadana". El corolario podría haber sido escrito este mediodía: "Teniendo en cuenta que es el propio Gobierno de Cataluña quien ha convocado la huelga general [que precedió al golpe], es lógico que los mossos d'esquadra y la Policía apoyen la convocatoria". La presunción de que el 1-O, en fin, lleva años escriturándose en directo resulta en ocasiones de una grotesca literalidad.

Es probable que a Otegi no le haya pasado por alto que la chacota, por xenófoba que sea, rinde más beneficios que el tiro en la nuca. Ello explicaría que para su intervención en el programa de TV3 Preguntes Freqüents se preparara un chiste sobre Albert Rivera en la mejor tradición del histrión Toni Albà. Él mismo había dado la clave minutos antes, a cuenta de una reflexión que debió de parecerle demasiado grave para el tono general de la cadena: "Igual con esto me pongo un poco trascendente, y sé que aquí también intercaláis el humor". Una claudicación, en efecto. Aunque siga dejando salpicaduras.

Coda: "Pensamos que el día en que en Lekeitio o en Zubieta se coma en hamburgueserías y se oiga música rock americana, y todo el mundo vista ropa americana, y deje de hablar su lengua para hablar inglés, y todo el mundo esté, en vez de estar contemplando los montes, funcionando con internet, pues para nosotros ese será un mundo tan aburrido tan aburrido que no merecerá la pena vivir". Arnaldo Otegi, en La pelota vasca.

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