PSOE-ERC

Y crearemos 800.000... pisos

José García Domínguez
Los politólogos, que conocen bien su oficio, suelen decir que existen las mentiras, las grandes mentiras y las estadísticas. Por eso, no hay encuesta que valga para saber si a día de hoy nos encaminamos hacia el 14 de Marzo o si iremos a parar directamente y de cabeza al 14 de Abril. De momento, Carod, el tonto que manda de verdad en Cataluña gracias a los listos del PSOE, ya ha ofrecido sus votos a Zapatero para “un cambio de régimen”. Como es tan tonto, a estas horas debe estar pensando que el que calla, otorga; porque nadie –y ese “nadie” incluye al superdotado Ibarra– ha abierto la boca para repetirle la retahíla habitual de amonestaciones cariñosas al socio y compañero de viaje: “Has cometido un error”, “Eres un ingenuo”, “La derecha cree que quieres trabajarte el Nobel de Química”, etcétera. Por lo que se ve, no sólo el PSC tiene su propio eslogan electoral. En La Coruña, Paco Vázquez no quiere ser menos y ya ha acuñado otro personal e intransferible: “En boca cerrada no entran moscas”.
 
Sea como fuere, monárquica o republicana, lo que se anuncia para mediados de mes es la llegada inminente de la Corte de los milagros. No porque Rovira vaya a resucitar al tercer día, que es algo que sabe ya hasta el apuntador, sino por los singulares e inauditos prodigios que obrará su profeta, Zapatero. Lo de los dos millones ciento cincuenta mil portátiles Toshiba para que los escolares asuman valores solidarios en los chats de Internet, sólo era el aperitivo de las óptimas nuevas que estaban por llegar. Que los murcianos inundarán sus huertas con Fontvella regalada por el nuevo Ministerio de la Cultura Sostenible del Agua, en prácticos envases de tetrabrik ecológico y reciclable, el entremés. Que no se sepa todavía qué competencias asumirán en el Consejo de Ministros Leire Pajín y Manu Chao, la guinda del roscón que no se descubre hasta el final. Pero el plato fuerte: que nos van a poner un piso a todos, ya está en el menú y eso no nos lo quita nadie.
 
Y es que la alternativa al denostado “modelo del ladrillo” será el programa del tocho. Eso sí, gratis total (o casi total, tanto da). Jean François-Revel, que no se entera de nada porque no ha leído ni a Montilla ni a Caldera, dice que los americanos votaron a Bush porque se dieron cuenta de que la riqueza la estaba creando Bill Gates, no Bill Clinton. Pues aquí no. Aquí la van a crear José Luis Rodríguez y José Luis ex-Pérez, sin olvidar a Llamazares, porque alguien tendrá que asumir los retos de la gestión en la inminente Secretaría de Estado de Grúas y Hormigoneras. En fin, si dentro de nueve días nos levantamos el 14 de Marzo y resulta que nos acostamos un 14 de Abril, ya sabemos que lo que quede de España se habrá convertido de nuevo en una república de trabajadores, pero esta vez de la construcción. Y todos, con piso en propiedad. Faltaría más.
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