Y ahora, el gratis total para Mas Colell

José García Domínguez

La microeconomía consiste en una disciplina esotérica que epistemólogos de la talla de Mario Bunge catalogan como una vulgar pseudociencia al mismo nivel que el horóscopo, el coaching o la homeopatía. Esencialmente, no sirve para nada salvo para torturar a estudiantes universitarios de todo el mundo merced al muy complejo y aparatoso envoltorio matemático con el que encubre su radical inanidad. En España, el señor Andreu Mas Colell resulta ser el especialista más renombrado en ese ámbito tan prescindible. Pero, amén de ejercer como perito en microeconomía, el señor Mas Colell también se dedicó en su día, y a tiempo completo, a financiar con dinero público (era el consejero de Economía de la Generalitat) todas las actividades institucionales ilegales ordenadas por Artur Mas a fin de promover fuera de nuestras fronteras la ulterior asonada del 1 de Octubre. Un dinero propiedad de los contribuyentes fue distraído por el señor Mas Colell de sus usos prescritos, pues, para destinarlo a otros fraudulentos y expresamente tipificados como delito en nuestro ordenamiento legal.

Algo que en Tribunal de Cuentas, en estricto cumplimiento de sus funciones, se ha encargado de investigar y acreditar. Una labor, la de velar por el correcto uso de los caudales públicos llevada a cabo por los magistrados del Tribunal, que el ministro Ábalos acaba de descalificar tras referirse a ella como "piedras en el camino". Hurtar dinero a calzón quitado, siempre que se haga por Cataluña, está bien hecho, barrunta Ábalos. Pero lo en verdad fantástico es la doctrina en defensa del pícaro Mas Colell que se ha pergeñado desde los círculos intelectuales independentistas. Así, se defiende que le salga gratis la rapiña al caballero con el argumento de que se trata de un renombrado académico en lo suyo. Solo y exclusivamente con ese argumento. Es decir, si Mas Colell, en lugar de poseer un doctorado en Economía, dispusiera solo de un certificado de la ESO, se supone que sí debería responder personal y patrimonialmente por sus delitos. Pero como resulta que el hombre sabe mucho de microeconomía, entonces hay que dejar impunes todas sus conductas improcedentes. Fantástico. En la flamante Cataluña republicana queremos reinstaurar los derechos privados, los privilegios de los estamentos superiores del Antiguo Régimen. Y todo, por supuesto, en nombre de la democracia. Asco de País Petit.

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