Gane Bush o gane Kerry

Roma no paga traidores

José García Domínguez
En lo único que coinciden los sondeos de última hora es en que el Partido de los Cobardes no va a obtener ni un solo voto en América. Por tanto, gane Bush o gane Kerry, ya conocemos el veredicto de las urnas: España ha perdido.
 
Hasta hace unos minutos, la octava potencia económica del mundo sustentaba toda su política exterior en torno a una única premisa: la inminente arribada a la Casa Blanca de Michael Moore. Tal era la certeza del geoestratega Rodríguez en ese desenlace que incluso había redactado personalmente el parte de la victoria. Lo iba a leer Eduardo Haro Tecglen esta noche, en el telediario de Lorenzo Milá. Y rezaba así: "Cautivo y desarmado el ruin imperialismo yanki, la tropa de Ben Laden, Arafat, Almodóvar, Sadam Husein, Hugo Chávez, Tirofijo (en la nuca), Curro Moratinos, Kim Jong Il, Fidel Castro, Javier Sardá, y todas las putas tristes de García Márquez, ha alcanzado sus últimos objetivos. El aislamiento internacional de España ha terminado". Y en eso llegó el Tío Sam con las rebajas.
 
Mientras escribo estas líneas, aún no se ha escrutado la primera papeleta. No obstante, ya se sabe que hay escrito en ella. Lleva marcado con una cruz el nombre de Bush, y debajo, una inscripción: "Roma no paga traidores". Asimismo, es de dominio público el contenido del segundo sobre electoral que se abrirá dentro de unas horas. En ése, aparece señalada la casilla de Kerry. E, igual que el anterior, va acompañado de un mensaje manuscrito. Traducido literalmente, dice: "Amigos españoles del PSOE, el Partido Demócrata es el de Clinton, aquel que bombardeó Serbia sin esperar a una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Si ya no lo recuerdan, pregúntenselo a Javier Solana y les refrescará la memoria. Por la nuestra no se preocupen. Funciona tan bien que nos resultará imposible olvidar jamás las ofensas de su Rodríguez a nuestra bandera".
 
Es comprensible, pues, que el Gobierno se disponga a realizar un urgente esfuerzo pedagógico entre la población, ante el inmenso error que de nuevo –y ya van doscientos años – acaba de cometer Norteamérica. Así, sin más dilación, hoy mismo, Pepiño Blanco y Carmen Calvo se dirigirán a la Nación al objeto de hacerla conocedora de la vergonzosa incultura que delata al americano medio. Al tiempo, Rafael Vera, José Amedo y Felipe González harán público un manifiesto denunciando las violaciones sistemáticas de los derechos humanos en aquel país. En La Uno, Gaspar Zarrias ofrecerá una demostración práctica ante las cámaras de cómo se han manipulado las votaciones en Florida. Por su parte, el otro Gaspar, Llamazares, procederá a la quema pública de su colección completa de Levi’s en el minarete de la gran mezquita de Madrid. Simultáneamente, desde Barcelona, los consejeros del Tripartito revelarán en TV3 el acuerdo colegiado de matricular a todos sus hijos en universidades sirias y pakistaníes. Por fin, concluirá la primera jornada de la campaña con un durísimo editorial de un prestigioso diario independiente. El título lo dice todo: "El mundo en vilo, a la espera de las represalias de ZP". Y eso sólo será el inicio. Que se vayan preparando.
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