Ojo a Más Madrid

José García Domínguez

Al margen de que Ayuso logre o no retener la Comunidad para el PP, el acontecimiento político más notable que se va a producir el 4 de mayo será el muy fulminante retorno a la nada de Ciudadanos, una marca que hace apenas un cuarto de hora todavía alimentaba la fantasía de de convertirse en la principal referencia de la derecha. Crónica de una muerte anunciada que, por lo estrepitoso del derrumbe, ha remitido a un segundo plano otro fenómeno madrileño, o madrileño de momento, casi tan notable como el anterior. Me refiero a la inopinada supervivencia de Más Madrid, algo que tenía la apariencia de reducirse a un andamiaje provisional y de circunstancias solo apto para arropar la candidatura de Carmena luego de su ruptura con Podemos. Confieso que yo no hubiera dado un duro por ellos cuando se anunció el adelanto. Y ni un céntimo siquiera tras saberse que Iglesias concurrirá. Pero parece evidente que yo estaba equivocado.

Por lo demás, no creo que ese asunto, el de la consolidación de Más Madrid como segunda referencia de la izquierda en la CAM, pueda archivarse con solo rebajar el fenómeno a mera  anécdota regional. Entre otras razones, porque Madrid no es una región, sino un melting pot peninsular que ejerce de polo de atracción de la modernidad económica, algo que lo ha convertido en la gran aspiradora ibérica de los talentos periféricos. Madrid, guste o no reconocerlo, va unos cuantos pasos por delante del futuro. Y lo que ahora pase allí, en breve se extenderá por una de las dos Españas, la llamada a integrarse también ella en las grandes redes de la nueva economía global. Una nueva economía y un nuevo mundo donde tienden a desaparecer los viejos partidos de clase. De ahí que a los partidos socialdemócratas ya no les voten los pobres, sino la nueva élite de los universitarios urbanitas con estilos de vida sofisticados y posmaterialistas. Véanse los verdes en Alemania, los laboristas ingleses o los socialdemócratas nórdicos. Pero no mire nadie a España. Porque aquí nada de eso ocurre. Entre nosotros, al PSOE le siguen votando los mismos de siempre. Así que ojo, mucho ojo, a Más Madrid. Igual estamos asistiendo al nacimiento de la izquierda posmoderna en España y todavía no nos hemos dado cuenta.

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