Referéndum

La pregunta trampa

José García Domínguez

"Sí" o "no", resultará indiferente lo que votes: el PSC igualmente manipulará tu sufragio contra la verdad, contra la decencia intelectual, contra la Ley Electoral vigente, contra la legalidad constitucional toda y contra la Historia de Cataluña. "¿Cómo?", oigo que me interrogas, sufrido progresista catalán. Pues, muy fácil, hombre: engañándote otra vez en la pregunta del Referéndum. ¿Recuerdas cómo te tomó el pelo Felipe en el plebiscito sobre la OTAN? ¿No? Entonces hagamos memoria juntos. En el ochenta y dos, tú votaste al PSOE sólo porque te prometieron sacar a España de la Alianza Atlántica. Y aunque no te garantizaran del todo que nos integraríamos como miembros de pleno derecho en el Pacto de Varsovia, a ti aquello te parecía un gran avance contra el imperialismo yanki y a favor de la paz entre los pueblos.

Luego, ya en el poder, te revelarían que para el caso la OTAN venía siendo la UNICEF, si bien era pariente lejana de una pérfida "estructura militar" con la que, por supuesto, jamás de los jamases habrían de mezclarte. Entre otras razones, porque si algún día procediese arrasar Serbia con misiles de uranio empobrecido para garantizar el derecho a la autodeterminación de Montenegro, Javier Solana no querría tener nada que ver con el asunto. Conque, al final, para que todo te quedase más claro aún, te encomendaron un papel que rezaba tal que así: "¿Considera usted conveniente para España permanecer en la Alianza Atlántica en los términos acordados por el Gobierno de la Nación?".

Y puesto que, tal como te instruyeron, esos "términos" fijaban de modo indubitado que "permanecer", en realidad, significaba "ausentarse", no albergaste la menor sombra de duda: tu voto fue contra la OTAN; es decir, pusiste la crucecita en la casilla del "sí". Bien, pues ahora, han acordado volver a reírse de ti. Por lo demás, todo será casi idéntico, apenas notarás una ligera diferencia. Y es que si con aquella papelina te mintieron sobre tu futuro, con la que han ingeniado esta vez te engañarán sobre tu pasado. En cualquier caso, habrás de contestar "sí" o "no" a otra interpelación más falsa que los duros sevillanos: "¿Aprueba usted el proyecto de Estatuto de Autonomía de Cataluña?".

Como si España fuera un Estado jacobino centralizado, y lo que hubiera que decidir fuese el derecho de Cataluña a disponer de autonomía política o no. Como si ese proyecto que acaba de aprobar el Senado fuera un nuevo Estatuto, y no la reforma legal del que está en vigor desde 1979. Como si Cataluña no llevase ya veintisiete años ejerciendo la autonomía regional más generosa que se conozca en la Unión Europea. Como si Montilla y Mas (Maragall se presentará a Eurovisión, no a la Generalitat) se hubieran puesto de acuerdo para borrar en el pizarrín de la memoria histórica el nombre de Jordi Pujol. Como si el tal Pepe Zaragoza ya estuviera regurgitando tu "sí" contra Cataluña. Como si te conocieran.
A continuación