Pajín

La Hipatia de Benidorm

José García Domínguez

Es fama que el ansia enciclopédica caracteriza al PSOE. Una querencia por el saber erudito que igual alcanza materias sacras y profanas. Recuérdese al respecto aquel "Héctor, nombre bíblico" con que González lanzó un guiño al humanismo cristiano representado por los teólogos de la Escuela de Salamanca. Soberbio magisterio en el dogma y la doctrina que al punto sería emulado por Rosa Conde, entonces portavoz del Gobierno, con otro aserto llamado a pasar a la Historia. "Como ya dijo el Santo Job, el hombre es un lobo para el hombre", desvelaría en gloriosa rueda de prensa la doña a unos atónitos plumillas. Por lo demás, no consta que a su igual González Sinde tanto derroche de ciencia le resultase "asustante".

Una serenidad de espíritu que, sin duda, compartió con su antecesor Javier Solana, el ministro que presumía de gozar hasta el éxtasis con las acuarelas de cierto "Susane", ignoto pintor francés coetáneo de Cézanne. Solana, Javier, el epígono de la Ilustración que igual se vanaglorió de haber presidido "el catorceavo Premio Mayte". Nadie se extrañe, pues, de que Leire Pajín, como Pinochet gran lectora de las obras de Sócrates, acabe de apelar al padre de la mayéutica con tal de meterle un dedo en el ojo al PP. Así, según la Hipatia de Benidorm, su ancestro ateniense habría sentenciado:"Quien no puede gobernar su casa es incapaz de gobernar un país". Chascarrillo, lugar común y refrán de comadres tan propio del ágora como de cualquier barra de bar, por cierto

Aunque ya lo advirtió Schopenhauer: "Quien quiera peces, que se moje el culo". Y también Nietzsche en memorable aforismo: "La avaricia rompe el saco". Por no mentar, en fin, la más conocida tesis de Leibniz: "No por mucho madrugar amanece más temprano". Pero mejor haría Pajín dejándose de citas apócrifas y subrayando, en cambio, la Memorabilia, aquellos recuerdos de Sócrates legados por Jenofonte a la posteridad. En concreto, el parágrafo séptimo del capítulo segundo del libro cuarto. Que ahí es donde el maestro prescribe a los necios de todo tiempo y lugar alejarse de la política, ya que "es el arte que más estudio y más empeño necesitan los que a él aspiran a dedicarse". Proceda, Pajín. Créame, es por su bien.
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