Insulto a los extremeños

La broma

José García Domínguez

Vista la reacción de los ofendidos por ese concejal asilvestrado que acaba de acceder a los cinco minutos de gloria que Andy Warhol prometiera a todos los don nadie de la Tierra, a uno le entran ganas de promover una campaña para apadrinar a los consejeros del Gobierno de Extremadura, empezando por una Dolores Pallero, al parecer número dos de la cosa.

Y es que tras una rutinaria condena del animalito de Tarragona que acaba de insultar gratuitamente a todos los extremeños, Pallero ha considerado perentorio echarle un capote doctrinal al propio ofensor. En consecuencia, se ha apresurado a declarar que, claro, no le parece ni medio bien eso de que ciertos comunistas catalanes vayan pintando a sus paisanos como si fuesen aborígenes de alguna famélica tribu semisalvaje del Congo, "al margen de las ideas que enérgicamente defienda cada uno, que son muy respetables".

Sobre todo, eso, que quede muy clarito lo del respeto ecuménico de Pallero por las ideas. No vaya a ser que algún despistado se nos quede sin acusar recibo de que la doña experimenta un aprecio reverencial por la doctrina teórica contenida en el Mein Kampf de Adolfo Hitler, por los escritos justificando el genocidio redactados por Pol Pot antes de exterminar a la mitad de los camboyanos, y, naturalmente, por toda la basura intelectual que alimenta al catalanismo abiertamente racista, desde aquellos panfletos pergeñados por Pompeu Gener a finales del siglo XIX hasta las zafias deposiciones en internet del edil Suñé.

Por su parte, el presidente extremeño ha sabido estar rápido de reflejos con tal situarse en el único terreno posible desde donde no hacer sombra a su subordinada: no a la altura de las circunstancias, sino a la del betún. De ahí ese bochornoso "hay que pasar página" con el que pretende obviar la afrenta. Claudicante negligencia política y moral que ha de venir como agua de mayo a la legión de encubridores mediáticos e institucionales del animalito en Cataluña. Empezando por La Vanguardia del Grande de España, que ha saldado el asunto calificándolo de "broma".

Siguiendo por El Periódico, que lo rebaja a simple "comentario mordaz". Continuando por el Avui de José Manuel Lara, que, indignado, titulaba a tres columnas: "Insultos graves del alcalde de Mérida a Lluís Suñé". Recalando más tarde en Jordi Guillot, jefe del animalito, que, maternal, propala que apenas se trata de una "opinión desafortunada"; es decir, no falsa, injuriosa y xenófoba, sino "resultante de falta de previsión", que tal que así define el DRAE ese venial término. Y terminando por la casta política en pleno del Oasis, que lleva veinticuatro horas mirando hacia otro lado.
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