Generalidad de Cataluña

El Plan Marxa y otras graves nuevas

José García Domínguez

Ojeo con vivo interés el apasionante "Resumen del Presupuesto para 2007" que la Generalidad nos regaló a todos sus administrados justo 48 horas antes del Gran Apagón. Al llegar al capítulo de la política internacional del Tripartito, descubro perplejo que han asignado ¡380 millones de euros! a cierto "Plan director" destinado al "desarrollo de infraestructuras" en Brasil, Chechenia, Cuba, Etiopía y Afganistán, entre otros. Algo inquieto por adivinar dónde acabarán recursos tan estratosféricos, hurgo en Google hasta dar con ese Plan Marxa que se les acaba de ocurrir a los padres intelectuales de Filesa, Malesa y Time Sport. Y lo primero que leo en él es esto: "Desde el convencimiento de que la generación de sinergias, la complementariedad y la concentración de actividades devienen en condiciones de primer orden para una cooperación eficaz, el Plan director apuesta por reforzar la pluralidad mediante la creación de redes, plataformas y espacios de coordinación y concertación entre los agentes (...)". Ya algo más sosegado tras la confirmación definitiva de mis sospechas, sigo instruyéndome con el Resumen, que termina con media paginita dedicada a la energía. Una que empieza así: "El programa de infraestructuras energéticas de Cataluña, dotado con siete millones de euros, tiene el objetivo de garantizar el suministro de energía al menor coste compatible con la calidad adecuada y el respeto por el medio natural".

Por lo demás, que en Cataluña también se imponía librar otra generosa partida presupuestaria con destino a la puesta en marcha de un "Consejo Asesor para el Desarrollo Sostenible", es cuestión sobre la que no cabe disputa. Pues bien estuvo que antaño se reclutasen varias legiones de funcionarios al objeto de armar una muy necesaria "Dirección General de Sostenibilidad", el organismo que se dice encargado de "definir las políticas de sostenibilidad aplicables a los planes y programas de la Generalidad", cualquier cosa que ello signifique. Sin embargo, tal parche administrativo de ningún modo podría acallar la demanda social de un nuevo ente público que asumiera "el asesoramiento al Gobierno de la Generalidad sobre las directrices generales de las políticas con repercusión sobre el desarrollo sostenible". Perentorio asunto que, según los estatutos de la cosa, ocupará de modo exclusivo a todos sus miembros. Se comprende, pues, que el flamante Consejo Asesor ya haya requerido, a su vez, la contratación urgente de varias mesnadas de expertos cuya única misión ha de consistir en asesorarlo a él mismo. Así las cosas, ayer, La Vanguardia difundía los requisitos que deberán cumplir quienes aspiren a gozar de una de esas sinecuras vitalicias de inminente provisión. Tras la rutinaria exigencia de acreditar titulación en algún peritaje, además del nivel "C" de catalán, la convocatoria oficial de la Consejería de la Vicepresidencia (Carod-Rovira) concluía tal que así su llamamiento: "Se valorará la presentación de una carta de recomendación". Clar i català, que decimos en Casa Nostra.

Continuará.

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