El Jacobino

José García Domínguez

Pablo Iglesias suele decir que la política es una cuestión de espacios. Y en eso, al menos en eso, lleva razón. Porque la política es como el Universo: a ambos les repugna el vacío. Y de ahí que cuando, por el motivo que fuere, el vacío llega a producirse, mucho más pronto que tarde algo o alguien acuda raudo a ocuparlo. Así las cosas, en Cataluña existe ahora mismo una inmensa oquedad representativa, la de los votantes locales que se identifican a un tiempo con los valores de la izquierda (he estado a punto de escribirlo en primera persona del plural) y con la causa de España. Hablamos de una parte no menor de la izquierda sociológica catalana, la que en absoluto se siente contrariada cuando le dicen españolista con muy claro afán peyorativo, cuyos orígenes se remontan a mucho más atrás de los movimientos migratorios internos de la década de los sesenta del siglo XX.

A fin de cuentas, la izquierda españolista de Cataluña nació al mismo tiempo que el catalanismo político. El suyo es un linaje histórico que empieza con los federalistas leales a España de Pi y Margall, continúa con los radicales de Lerroux —sí, Lerroux—, sigue luego con los libertarios ferozmente antinacionalistas de la CNT, entronca a continuación, ya en nuestra época, con aquella Federación Catalana del PSOE que Felipe González ordenó diluir dentro del PSC pero que nunca moriría del todo, y emerge de nuevo a la luz cuando la primera época de Ciudadanos, la exclusivamente catalana. Es la izquierda de los que votaron a Illa con la nariz muy tapada en las últimas autonómicas (también he estado a punto de escribirlo en primera persona del plural).

Y son muchos, muchísimos más de los que se cree. De hecho, en ese espacio, si alguien fuese capaz de articularlo, podrían confluir desde los electores de Ciudadanos que acaban de migrar en masa al PSC, pasando por otra parte del público tradicional del propio PSC, y sin descartar añadir un buen puñado de los actuales votantes de Colau y los Comunes. Este pasado fin de semana, El Jacobino, genuino núcleo irradiador de un nuevo proyecto de izquierda españolista que lidera Guillermo del Valle, hizo su presentación oficial en Barcelona. No les pierdan la pista. Ellos también lo han visto.

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