Plan Ibarreche

El artículo 59

José García Domínguez
El último día del mes de julio de 1894, el padre fundador de la nacioncita de los vascos y de las vascas redactó el artículo 59 de los estatutos originales del PNV. Ése que reza así: "Habrá socios originarios, adoptados y adictos. Será originario el soltero o viudo sin familia cuyos cuatro primeros apellidos sean euskéricos. Será adoptado el soltero o viudo sin familia que tenga entre sus cuatro primeros apellidos alguno o algunos euskéricos, siendo erédicos los restantes, pero heredados de abuelos nacidos en territorio euskeriano. Será adicto el soltero o viudo sin familia que, teniendo euskéricos dos cuando menos de sus cuatro apellidos, cuente entre los restantes algún erédico heredado de abuelo nacido en territorio extranjero; y aquel que, teniendo erédicos los cuatro primeros apellidos, los haya heredado de abuelos nacidos en territorio euskeriano. Si el socio es casado, o viudo con familia, estas condiciones exigidas se atenderán en ambos consortes, confiriéndosele el grado según las del que reúna más inferiores".
 
El artículo 59, he ahí el genuino, el verdadero, el único Plan Ibarretxe. Nunca han albergado otro. Los gudaris llevan medio siglo matando maketos y parientes de maketos, y amigos de maketos, y parientes de amigos de maketos, únicamente por eso, por el 59. De ahí que no resulte baladí que el lehendakari de los vascos y de las vascas eligiera cuidadosamente el treinta de diciembre, la festividad de San Sabino, para concelebrar con la Eta la reedición en papel couché del único artículo que les importa a todos. Y es que lo llaman pretenciosamente MLNL, Movimiento de Liberación Nacional Vasco, pero, en realidad, jamás ha sido otra cosa que el Movimiento para Implantar el 59.
 
Dice Juanjo que tendría que pegarle unas tortas al presidente del Gobierno de la Nación si dejara de sonreír y mirar hacia otro lado mientras él pone en marcha ese asunto de los erédicos de los consortes. Y Puigcercós, que le arreará otra más a Rodríguez si no obedece. No hará falta. Cuando el payaso de las bofetadas, Maragall y Carod dinamiten la Constitución, emergerá la Confederación Ibérica de Originarios, Adoptados, Adictos y Realquilados con Derecho a Cocina; o sea, la España en plan Ibarretxe, que a eso vamos. Así que, al final, no habrá de sacar el otro la caja de las galletas y darle la merienda al protegido de la Esquerra. No llegará el agua al río. Seguro. Aunque, si llegará, convendría recordar lo que escribió en 1894 el padre de todos los Ibarretxes y las Ibarretxas: "Si algún español que estuviese, por ejemplo, ahogándose en la ría, pidiese socorro, contéstale: Nik eztakit erderaz (no hablo castellano)". Demanda arbitrio sobre qué hacer al PSC y a ERC, habría recomendado hoy ante la eventualidad de idéntico trance.
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